Las carretas no solo se han convertido en elementos perturbadores de la movilidad en el Centro Histórico, sino que ya son otro problema de invasión del espacio público en la parte más importante para la imagen de ciudad turística de Cartagena.
Las carretas, llevadas por vendedores informales, circulan por donde quieran, a la hora que quieran y como quieran.
Se les encuentra en contravía desde tempranas horas de la mañana por cualquier calle del Centro Histórico, muchas veces generando trancones porque sus dueños son los primeros en las vías, y los conductores de vehículos automotores deben someterse a su voluntad.
Los vendedores ambulantes se sienten con derechos de subirse en los andenes o estacionarse en cualquier calle, sin importar si con ello perturban la movilidad.
En lugares como la Calle del Cancel, en San Diego, varios carretilleros ya tienen “puesto fijo” para montar en el sector una sucursal del mercado de Bazurto, con consecuencias como el detrimento de los adoquines y la suciedad, en una vía que formó parte de los trabajos de adecuación del tramo uno de Transcaribe.
Lo que los ciudadanos temen es que cuando se quiera erradicar ese problema de allí haya que pagar o indemnizar a los vendedores, para quienes invadir espacio público se ha convertido en un negocio lucrativo, ya que, conforme se ha denunciado en otras ocasiones, por un lado se les indemniza y por el otro invaden en otro sector. Total, negocio redondo, como dice un Ciudadano Reportero.
Es tal el descontrol, que aún frente a edificios como el Palacio de la Aduana – sede del gobierno distrital- y de la Proclamación – sede del gobierno departamental, a diario se observan carretas vendiendo hasta comidas, las cuales son servidas a la vista de todos.
OTRO PROBLEMA
El problema para el control del espacio público, radica, según una persona que pidió reserva del nombre, en que en su control intervienen tantas dependencias y, por ende, tantas personas, que todos terminan haciendo nada.
En el control de espacio público intervienen la Gerencia del ramo; la Alcaldía local, Policía y hasta el Departamento Administrativo de Tránsito y Transportes, Datt, en el caso de la carretillas.












