El mensaje es claro y contundente. Cartagena y San Andrés Islas son las ciudades con mayor riesgo de Colombia debido al cambio climático.
La amenaza que enfrenta Cartagena debido al cambio climático implica posibles desapariciones de áreas enteras si no se toman los correctivos desde ahora para hacerle frente al aumento del nivel del mar.
La invitación es a elaborar un Plan de Ordenamiento Territorial proyectado para los próximos 30 años y no sólo para 10 como estipula la Ley, que indique la nueva cota de inundaciones, y con base en ello identificar las zonas en las que se puede construir y en las que no se puede, y el tipo de construcciones e infraestructura que necesita la ciudad para seguir siendo competitiva en el futuro.
El tema fue abordado en un taller en Cartagena, dirigido a funcionarios de Planeación, medioambientalistas y representantes de los gremios de la ciudad, organizado por el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras, Invemar, con respaldo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Secretaría de Planeación del Distrito y Alianza, Clima y Desarrollo, (CDKN), un organismo de los gobiernos británico y holandés, creado para elevar los temas científicos del clima a la toma de decisiones políticas para asegurar el desarrollo compatible.
“Hay que diseñar la ciudad pensando en conjunto con la naturaleza. Los grandes hoteles y edificaciones que están en la línea de costa probablemente sigan viendo que sus grandes inversiones van a ser rentables a cinco años, pero cuando suba el nivel del mar, ¿qué va a pasar? Lo van a tener que repensar como lo está repensando el resto del mundo”, advirtió Claudia Martínez Zuleta, ex viceministra de Medio Ambiente en Colombia y actual representante de CDKN.
“La naturaleza hay que respetarla, si no se puede construir en ciertas zonas es mejor abstenerse y no insistir”, reforzó el director nacional de Invemar, Francisco Arias.
LA PLAYA
La playa no va a desaparecer, pero sí se va a correr la línea de costa como ya se está viendo.
El estudio de Invemar precisa que en los últimos cinco años, Cartagena ha perdido el 30% de sus playas. En total, la ciudad tiene 18,3 kilómetros de costa, de la cual la porción más vulnerable es la de El Laguito, que representa un kilómetro y medio, es decir, un 8,40% de la totalidad de la línea costera de la ciudad.
Martínez manifestó que los gobernantes nacionales y locales deben idear planes para proteger las construcciones que ya están en la línea de costa actual, incluyendo el Centro Histórico.
“Las ciudades que tienen la misma situación de Cartagena para proteger cascos históricos están tomando medidas muy duras, como la hechura de nuevos espolones, nuevas murallas, ect, pero son medidas lamentablemente muy costosas. Por eso insistimos en que hoy la ciudad tiene que hacer una planificación adaptada al futuro, no hacer las cosas para después tener que protegerlas”, afirmó Martínez.
Sobre esto, la secretaria de Planeación Distrital, Mery Castro, expresó: “Estamos gestionando recursos para tomar medidas certeras frente a los riesgos más altos que son las inundaciones y la erosión”.
MEDIDAS
Cartagena ya ha tomado algunas medidas para combatir los estragos del cambio climático. Estas son la ampliación en 30 metros de la playa Holywood, hace dos años, en Bocagrande; la ampliación de la playa frente al barrio Crespo, lo cual aún está en construcción en unos 50 a 70 metros y la hechura de siete espolones en esta área y cómo una medida provisional un espolón a lo largo de las edificaciones de El Laguito, que están frente al mar.
“Lo mismo que se está realizando en Crespo se debe hacer en El Laguito, pero eso toma su tiempo porque son trabajos que obedecen a unos diseños que requieren un dinero que se está gestionando. Las obras en Crespo finalizarán en aproximadamente tres años, pero es un trabajo que le da absoluta tranquilidad a los residentes de este barrio”, aseguró Francisco Castillo, asesor de la secretaría de Planeación.
ELTEMA ES DELICADO
Claudia Martínez, representante de CDKN, explicó que el mes pasado hubo un cambio dramático en el planeta, que tal vez la gente no se dio cuenta, pero que marca una alerta para los gobernantes de todos los países.
“Llegamos antes de lo previsto a lo que había proyectado la Comisión Internacional de Cambio Climático (IPCC) que era el incremento o la base de 400 partes por millón de emisiones de CO2, eso lo que hacía era el incremento de 2 grados centígrados de temperatura, por eso en abril hubo en Cartagena temperaturas de 42 grados, lo cual no es usual.
"Ahorita se están revaluando las proyecciones y lo que se espera es que el incremento para los próximos años, en la generación de nuestros hijos es de 4 a 5 grados de temperatura. Esto implica que el 50 por ciento de las especies pueden extinguirse, vamos a tener que cambiar los pisos térmicos donde plantamos los cultivos, se van a derretir más rápido los polos y por ende va a subir más el nivel del mar”, asegura Martínez.
La experta precisa, además, que sí con dos grados más de temperatura se proyectaba para Cartagena una subida, de 40 centímetros, del nivel del mar en Cartagena; con cuatro o cinco grados más es probable que se llegue a un metro de aumento.
“Esto quiere decir que muchas partes de Cartagena van a desaparecer a no ser que se hagan medidas muy duras de contención. Por esto el tema es cada vez más inminente”, dijo Martínez.
A pesar del gris panorama, la mujer asegura que la invitación no es a pensar en términos dramáticos, sino a reflexionar en que el ser humano durante toda su historia se ha adaptado y que las ciudades competitivas del futuro serán las que se adapten.
“Por suerte hay opciones de cómo planificar las construcciones; hay islas enteras que se van a inundar, que ya están proyectando casas flotantes, eso puede ser una medida, hay también palafitos que ya existen en varias ciudades de Colombia. Hay también lugares donde simplemente habrá que rellenar y hacer paredes para contener el agua. Sí hay soluciones, pero hay que pensarlas y es mucho más costo efectivo, pensarlas hoy en la planificación de la ciudad, que no remediar con costos muy elevados en el mañana”, concluyó Claudia Martínez Zuleta.

