La procesión en honor a la virgen de la Candelaria en el Convento de la Popa, contó con una masiva asistencia de feligreses, ayer.
Desde muy temprano, personas devotas a la virgen, de esta y otras ciudades del país, asistieron a la misa en el Cerro de la Popa y bajaron con la virgen adornada con rosas rosadas.
Adultos, ancianos, jóvenes y niños, asistieron al compromiso católico que estuvo custodiado por agentes de la Policía y la Defensa Civil.
La misa empezó a las 3 de la tarde afuera de la iglesia que está en el Cerro, para que todas las personas pudieran presenciarla, el sol y la fuerte temperatura no fue excusa para que se le hiciera homenaje a la virgen, pues las pañoletas y sombrillas tapaban los rayos del sol.
Las ventas tampoco se hicieron esperar, manzanas, algodones de azúcar, perros calientes, mango y la caña de azúcar, tradicional en estos días, fueron los preferidos por los feligreses a la hora de calmar el hambre.
La caminata al convento fue larga por ello muchos niños subieron en burro ya que los carros no podían llegar hasta el convento.
EL DESCENSO
Al terminar la misa alrededor de las 4:30 los católicos empezaron a bajar, rezando el rosario y cantando mientras acompañaban a la virgen.
Alaín Sampayo un feligrés oriundo de Magangué, Bolívar, pero que vive en Medellín desde hace 12 años llegó a Cartagena y no se perdió la procesión. Sampayo pidió por su familia con velas encendidas que llevaba en su mano derecha, en la que le caía el esperma quemando su mano.
“Tenía años que no venía a la procesión, hoy llegué a pagar la bendición que me ha dado la virgen. Con estas seis velas estoy pidiendo por mis papás y mis hermanos y por las bendiciones de la virgen de la Candelaria”, dijo Alaín sosteniendo las velas.
Como él otros feligreses llevaban sus velas, unos esperaban que se derritieran en sus manos otros las dejaban en un lugar indicado donde posteriormente las apagaban.
OPINE
Amparo Contreras
Habitante de San Pedro Mártir
“Vengo todos los años. Estoy acá desde las 9 de la mañana, tengo 74 años y eso no es impedimento porque me tomo un jugo y bajo tranquila”.
José Blanco
Habitante de Los Caracoles
“Tengo más de 20 años de estar asistiendo a la procesión y la virgen ya me concedió dos milagros, vendré hasta que Dios me quite la vida”.
Yoneira Zuñiga
Feligrés
“Estoy aquí con mis vecinas, siempre acompañamos a la virgen de la Candelaria. Desde pequeña mi abuela también me traía a las 4 de la madrugada”.

