La realidad de Crespo es preocupante.
Los atracos van en ascenso y el pánico comienza a ser parte de la rutina de sus residentes.
A esto se le suma que el CAI no tiene todos los elementos técnicos para ofrecer una mejor vigilancia, pues de las tres de motos con las que cuentan para hacer los recorridos de los cuadrantes, sólo una funciona.
Como si fuera poco, los uniformados deben patrullar también los barrios El Cabrero y Marbella.
“La infraestructura del CAI está deteriorada. El baño no sirve y constantemente se va la luz, por lo que les toca venir a mi casa a cargar las baterías del radio. Y encima tiene que hacer la vigilancia caminando”, comenta Belén Márquez, habitante de la comunidad y “madrina” del Cuadrante.
Modalidades de atraco
Entre tanto, las calles internas son escenarios de los robos más frecuentes.
Particularmente en la Calle 71, pues hace 3 meses el alumbrado público es deficiente, circunstancia que posibilita un mayor número de hurtos.
Los ladrones se hacen pasar como mototaxitas y generalmente timan a jóvenes y mujeres.
De igual forma, los moradores denuncian que hay atracadores que pasean en bicicleta por la Avenida Primera de Crespo, despojando de sus pertenencias a cuánto transeúnte compra en un supermercado ubicado en el sector.
“Como si fuera poco, el caño Juan Angola es utilizado como escape de los ladrones, que a través de chalupas llegan de barrios aledaños y huyen hacia esos lugares”, afirma Antonio González, edil del barrio.
Algunos habitantes también hacen referencia a las casas que son alquiladas por días. Dicen que los dueños de estas propiedades las prestan sin saber quiénes son realmente las personas que las ocupan.
González explica que aunque en el barrio están las oficinas del Gaula, Fiscalía y Policía Portuaria, se sienten muy inseguros.
Ante esta situación, El Universal trató de comunicarse con el coronel William Ruiz, subcomandante de la Policía Metropolitana de Cartagena, pero jamás respondió su teléfono móvil. La última llamada se realizó a las 5:52 de la tarde de ayer.

