A pesar de que el Consejo Seccional de la Judicatura negó la tutela que buscaba revocar la suspensión de Campo Elías Terán como alcalde mayor de Cartagena, impuesta por la Contraloría General, el anunciado retorno del mandatario al Palacio de la Aduana desde hace varias semanas ha suscitado un agudo debate que se escucha en casas, oficinas, pasillos y en la calle.
Desde finales de enero pasado se anunció que, según concepto médico, Campo Elías Terán Dix, podría reincorporarse a la Alcaldía cuando quisiera.
Esto luego de conocer el concepto médico de la Fundación Santa Fe, el cual asegura que el alcalde Campo Elías Terán experimenta una mejoría funcional y cognitiva de 90 por ciento y puede volver a la vida laboral.
Pero Terán sigue enfrentado a una suspensión por parte de la Contraloría General por un contrato que se firmó en la Secretaría de Educación para el aseo de los colegios públicos.
Gente Bahía conoció el criterio de líderes cívicos y vecinos, que expresaron tener la misma sensación de inestabilidad política que sienten muchos cartageneros.
“SÍ DE VERDAD ESTÁ BIEN, QUE REGRESE”
Ignacio De Villarreal, presidente de la Asociación de vecinos de Bocagrande, Castillo y El Laguito (Asobocala), dice sentirse agradado con la noticia de la mejoría de Campo Elías, pero espera que en realidad se conozcan los pormenores de su enfermedad, ya que “es poca la información que siempre han dado”.
Agrega que Campo Elías fue elegido popular y democráticamente, y lo menos que se puede aceptar es que él siga su mandato mientras pueda. “Fue una elección legítima y eso hay que respetarlo, así que si está en las condiciones, que regrese a la Alcaldía”.
“Sí tenemos que estar vigilantes porque a Terán le pesa una suspensión por parte de la Contraloría, y hay que estar atentos para ver qué pasa con este proceso. Él también debe asumir sus responsabilidades”, dijo De Villarreal.
Este dirigente se mostró preocupado por la inestabilidad de la ciudad y expresó que Cartagena merece y está en todo su derecho de conocer su rumbo administrativo y político.
“CARTAGENA NECESITA UNA BUENA ADMINISTRACIÓN”
Luis Fonseca Castillo, líder cívico del barrio Manga y miembro de Asomanga, piensa que con Campo o sin él, Cartagena necesita una buena administración que le dé un nuevo y buen rumbo a la ciudad.
“El Distrito debe estar en manos de personas capacitadas para manejar de manera sincera y equitativa los recursos públicos”, dice Fonseca.
Fonseca hizo alarde sobre los tantos cambios que han habido en el Gabinete Distrital y el desorden político que hace carrera en Cartagena.
“Me alegra que Campo como hijo de Dios esté bien y recuperado, pero es la parte humana que debemos separar del aspecto político cuando se trata de una ciudad”.
En consecuencia, Fonseca insiste en que la Alcaldía debe asumirla una persona que tenga habilidades administrativas y tenga un camino político definido para que pueda tomar las riendas de una ciudad que, según él, está en ingobernabilidad absoluta.
“¿A QUÉ REGRESA CAMPO ELÍAS?”
Es la pregunta que se hace Fabián Martínez, un economista residente en Bocagrande.
Trata de argumentar la respuesta a su pregunta, pero por más que lo intenta, titubea y dice: “No sé, no sé a qué regresaría Campo a la Alcaldía. ¿A nada?”, vuelve y se pregunta este vecino quien dice seguir muy de cerca la política de Cartagena.
Con incredulidad cuestiona el dictamen que profirió la Fundación Santa Fe sobre la salud del mandatario.
“Ojalá sea verdad que esté mejor, que no sea un concepto médico que se contradiga con el aspecto físico que presenta Campo, que si bien se ve recuperado no es el mejor semblante”, dice Martínez.
A él también le inquieta el rumbo de la Administración Distrital y expresa que le da lástima lo que podría pasar.
“Cartagena me sabe a amargo y me duele, aquí toco sobrevivir como se pudo”, concluye Fabián.
“NO SE LE PUEDE NEGAR EL REINGRESO AL MANDATARIO”
Armando Noriega, asesor jurídico penal, opina sobre el anunciado regreso del Alcalde Campo Elías Terán que “nadie está obligado a laborar en condiciones adversas de salud que comprometen su dignidad humana, y de seguro que esa no era la voluntad del mandatario Campo Elías, pero si la adversidad de salud está superada o por lo menos controlada, quiere decir que se restablecen las posibilidades de actuar funcionalmente en el cargo, de manera que no podemos negar ese derecho que no es otra cosa que una manifestación de un derecho fundamental, civil y a su vez político del gobernante, cuando han cesado las circunstancias que comprometían su inhabilidad personal para cumplir con sus deberes”.
Por ello, para Armando Noriega no se puede pretender desviar la oportunidad de reingreso del mandatario a la confiada misión de reasumir las “riendas de la ciudad”, independientemente de como se estén conduciendo bien o mal las acciones de la administración pública del Distrito, que es otro problema, del resorte del control político, administrativo e inclusive judicial, y para eso los administrados tienen las acciones y los derechos para ejercer.
“También hay que esperar una determinación judicial sobre lo que respecta a la suspensión por parte de la Contraloría”, manifiesta Noriega.




