Pese a los operativos de espacio público, la cantidad de carretillas en las que se venden frutas y verduras parecen multiplicarse cada día en las calles del Centro Histórico de Cartagena.
Esta situación llama la atención del Distrito, que ha liderado en los últimos meses investigaciones que indican que detrás de muchos de estos puestos de venta ambulante están los llamados ‘empresarios del espacio público’.
Adelfo Doria Franco, gerente de Espacio Público de Cartagena, comenta que “se tiene información de que estas carretillas son alquiladas diariamente a decenas de vendedores informales que deben responder por la venta de los productos y al final del día entregar un producido a los dueños del negocio, y a ellos solo les queda un porcentaje mínimo del dinero”.
Así funciona el negocio
El alquiler de los puestos de venta rodantes oscila entre $5.000 y $10.000 y según Doria “pueden rebajarlos hasta $2.000 cuando se enteran de que van a haber operativos ya que piensan que entre más carretillas haya, más difícil será para la autoridad ejercer controles”.
Además de la ocupación de zonas peatonales, a la Alcaldía le preocupa que esta sea una forma de explotación laboral por parte de mayoristas que se aprovechan de la necesidad de algunas personas para vender sus productos en espacio público sin pagar impuesto alguno.
“Esta investigación la hemos hecho en conjunto con la Policía Metropolitana de Cartagena y nos ha permitido identificar a varios de lo que se dedican a alquilar estas carretillas. Lo que estamos haciendo es recabando pruebas suficientes para que se puedan imponer sanciones”.
Según la Gerencia de Espacio Público la mayoría de estas carretillas las guardan en parqueaderos de La Matuna y Getsemaní, al interior de los cuales se hacen los pagos por el alquiler.
Sanciones
De acuerdo con el Decreto 1151 de 2004, las personas que fomenten la proliferación de ventas en espacio público pueden recibir multas que van de 10 a 20 salarios mínimos mensuales legales vigentes, es decir, entre $5’667.000 y $11’334.000.
Doria explica que “más o menos en 15 días remitiremos a la Policía y la Alcaldía de la Localidad Histórica y del Caribe Norte, los documentos que soportan esta denuncia, de manera que se puedan empezar a aplicar las sanciones pertinentes”.
Agrega que “la desestimulación de este negocio informal no depende solo de la Alcaldía de Cartagena y de la Fuerza Pública, sino también de los ciudadanos que deben abstenerse de comprar productos en puestos de venta que ocupan espacios que nos pertenecen a todos”.
Un hombre que dice ganarse la vida vendiendo frutas en la Avenida Venezuela del Centro Histórico de Cartagena y que prefiere mantener su nombre en reserva afirma que “aquí no hay empresarios ni hay nada, lo que el Distrito quiere es desviar la atención para no pagarnos indemnizaciones como lo han hecho con los demás vendedores. Si no nos van a dar nada que nos dejen trabajar y ganarnos la ‘papa’”.
Operativos
El despeje de la llamada zona fundacional del Centro Histórico de Cartagena es una de las prioridades del Distrito para este año.
Por esta razón, en los últimos días se han intensificado los operativos en calles como la San Juan de Dios, Portocarrero, Román y otras cuyos andenes están ocupados por decenas de vendedores informales.
Adelfo Doria, gerente de Espacio de Público de Cartagena, asegura que “los únicos comerciantes que quedarán en estas zonas son aquellos que tienen confianza legítima, pero en caso de que estos excedan las medidas permitidas por el Distrito en negocios callejeros también pueden ser sancionados e incluso perder el derecho a ser incluidos en los programas de formalización que se ofrecen en la ciudad”.



