Las señoras Shirley y Carmen Elena Teherán recuerdan que estaban, en compañía de sus respectivos esposos, sentadas en la terraza de un vecino y conversando con otras cinco personas.
En cuanto percibieron el olor de la extraña nube, corrieron hacia sus viviendas y encontraron que sus cuatro niños mostraban dificultades para respirar; ellas mismas dicen haber experimentado una especie de ardor en sus gargantas y fuertes limitaciones en el sistema respiratorio.
Dicen que a las 3 de la madrugada del domingo 24 el barrio, que reina sobre un terreno elevado, se vio inundado por la misteriosa estela de gas, mientras hombres y mujeres cargaban a sus hijos y pedían la ayuda de los pocos mototaxistas que aparecían por el sector para que los trasladaran al puesto de salud que opera en la plaza del pueblo. (LEA: Estudiantes de vereda Leticia protestaron en Pasacaballos)
Pese al esfuerzo de los motorizados, la operación resultó infructuosa, dado que el puesto de salud carece de sala de emergencias, desde hace más de un mes cuando los pandilleros de la zona atacaron el establecimiento, agredieron a los médicos y destruyeron los pocos equipos con que contaba la entidad.
Los afectados debieron regresar a sus viviendas y optar por humedecer fragmentos de telas que luego ponían en las caras de los niños para que no siguieran aspirando la presencia del gas, del que aún no se desconocía su procedencia.
Para entonces, Carmen Elena Teherán dijo haber encontrado su recamara envuelta completamente en una nube blanca que le restaba visibilidad al aposento, mientras que Shirley, su vecina, perdió el conocimiento por varios minutos.
No es primera vez
Según ellas, la sustancia extraña estuvo flotando por todo el barrio hasta las 6 de la mañana, cuando los líderes comunales hicieron presencia, entre ellos el edil de la Localidad 3, Danelsy González; y el gestor cívico, Jorge Zabaleta.
González y Zabaleta determinaron que pondrían el hecho en conocimiento de la Corporación Ambiental del Canal del Dique (Cardique), cuyos voceros dijeron a El Universal que en la tarde del miércoles 27 de febrero comenzaron las pesquisas, pero también dieron el informe al EPA Cartagena.
No obstante, la oficina de Comunicaciones del EPA hizo saber que a su área de control y vigilancia no ha llegado ningún reporte de la zona industrial de Mamonal en cuanto a emisión de gases.
“El protocolo del Gobierno consiste en que la empresa informa sobre la emergencia, explica lo sucedido y, posteriormente, un técnico visita la zona”, detallaron.
Danelsy González aseguró que lo del sábado 23 de febrero no es el primer incidente con gases que ocurre en Pasacaballos, pues en marzo del año pasado, a las 4 de la tarde, otra nube de gas ácido y penetrante inundó al corregimiento, y los estudiantes de la Institución Educativa Técnica debieron suspender clases, debido a que, según afirmaron, se estaban asfixiando dentro de las aulas.
