Entre finales de octubre y principios de noviembre del presente año, deberá empezar a funcionar el Emisario Submarino (ES).
Lo anunció el Capitán de Navío, Juan Francisco Herrera Leal, director de la Capitanía de Puerto de Cartagena, quien hace parte del Comité de Seguimiento de obras del ES, el cual también está integrado por la Personería Distrital, el Gobierno Distrital, Aguas de Cartagena y representantes de las comunidades de la Zona Norte de Cartagena.
Herrera Leal entregó estas declaraciones a El Universal, en vista del silencio que ha rodeado a la obra en los últimos meses.
Se refirió a diciembre de 2010, cuando la tubería del Emisario se intentó trasladar hacia el corregimiento de Punta Canoas, pero después debieron organizarse operativos de rescate, tras el extravío del material en el Mar Caribe, de donde se pudieron recuperar 2.500 metros, mientras que el resto se fue a las profundidades.
Este impasse obligó, el año pasado, a que se reanudara el traslado, pero por tramos, hasta su hundimiento y acople en noviembre.
A principios del presente año hubo condiciones adversas para los trabajos, pues los vientos Alisios levantaron el oleaje, y hubo que reflotar varios tramos de tubería, debido a que se sedimentaron y taparon excesivamente.
Hoy, según Juan Francisco Herrera, los tramos 1 y 2 de la tubería, pertenecientes a la sección de tierra, se encuentran bien acoplados, mientras que los tramos 3 y 4 aún no han terminado de hacerlo, ya que las maquinarias deben reducir un montículo de piedra en el suelo marino para poder construir una especie de “cama” en donde reposarán los tubos.
Entre tanto los tramos 5 y 6 están listos para cuando finalicen los trabajos con el montículo marino y se puedan empalmar con los tramos 3 y 4.
Ejecución de pruebas
En cuanto a los tramos 7 y 8, el capitán de navío manifestó que en esta parte las operaciones de buceo deben hacerse con sumo cuidado, puesto que los tubos están a 20 metros de profundidad en el mar y requieren más coordinación.
No obstante, indicó que se espera que antes del 30 de junio próximo toda la tubería esté empalmada.
Al mismo tiempo señaló que a dichas tuberías deben colocárseles unas protecciones de ánodos catódicos para que protejan los lastres y los acoples de acero, los cuales evitan el deterioro de los tubos, tarea ésta que se realizará en julio.
Al finalizar estas protecciones, deberán ejecutarse una serie de pruebas, entre las cuales está el introducirle a los tubos agua marina con mucha presión para detectar los posibles escapes.
Durante agosto, septiembre y octubre se harán otras pruebas, pero con las descargas de agua servida del alcantarillado, y también se harán monitoreos y controles ambientales en las proximidades de las zonas costeras.
El funcionario recalcó que, hechas las anteriores actividades, se espera que el ES esté funcionando definitivamente a finales de octubre o principios de noviembre de este año.
Relató que durante los trabajos se contó con la participación de buzos españoles, aunque también se fueron involucrando locales, puesto que los futuros mantenimientos que necesitará el Emisario deben ser hechos por cartageneros.
Por último, hizo énfasis en que los tramos de tubería de la sección terrestre requieren de un cuidado especial, empezando porque no debe permitirse la invasión de esa zona por parte de personas, como ha sucedido en otros ámbitos.
La ruta del E.S.
El 2 diciembre de 2010 el Emisario Submarino iba a ser instalado en Punta Canoas.
La tubería acoplada y armada para el Emisario Submarino, era de 4,32 kilómetros, y debió cumplir un recorrido de tres días desde Bahía Honda, en la bahía de Cartagena, hasta Punta Canoas, tirada por un convoy de remolcadores.
El viaje se haría a una velocidad de 1,5 nudos, pero no sobrepasaron la mitad de esa velocidad –según Acuacar- por las corrientes adversas entre 1,4 y 2,8 nudos.
Pero la tubería, que ya se encontraba a 6 millas de Punta Canoas, se fragmentó esa noche, como lo pudo conocer la ciudadanía después.
La operación marítima incluía el posicionamiento, hundimiento y anclaje de 2,56 Km de la tubería sobre una zanja excavada en el lecho del mar, a 20 metros de profundidad.
La tubería marina restante, 1.76 Km, permanecía sin enterrar sobre el lecho marino, fijada allí con lastres de concreto.
Pero tuvieron que pasar más de 14 meses para que ese proceso concluyera, porque durante gran parte del año 2011, el proceso estuvo paralizado, tras el siniestro en donde más de dos kilómetros de tubería se perdieron en el mar.
El 20 agosto de 2011 fue instalado el primer tramo, tras una nueva operación de traslado que se inició una semana antes.
Tras largas operaciones con buzos, especialistas, nuevos equipos contratados por la empresa Aguas de Cartagena se pudieron rescatar mas de 2 mil metros de tubería.
Gran cantidad, unos mil metros de tubería se perdieron en el fondo del mar en áreas conocidas como bajo Nokomis y Bajo Grande. Otros tramos se fragmentaron y se perdieron en el mar.
La empresa contratada para la operación de traslado fue la firma chipriota EDT Marine Construction, gerenciada por Michael "Miki" Peleg, quien abandonó el país, después del hundimiento de la tubería.
EDT fue contratada por Aguas de Cartagena por unos 57 mil millones de pesos, de los que se le pagaron $43 mil millones que aún no han podido ser recuperados.
Funcionamiento
La tubería ya instalada, cuando entre en funcionamiento el sistema, lanzará al mar los residuos sólidos, previamente tratados en la Planta de Punta Canoas.
La salinidad del mar neutraliza en pocos minutos las bacterias principales del efluente. Su pluma, o área de contaminación al salir, nunca tocará tierra antes de que la sal haga su trabajo.
“La puesta en marcha del Emisario Submarino concluirá el Plan Maestro de Acueducto, Alcantarillado y Saneamiento Básico de Cartagena por US 240 millones, trabajado durante los últimos 12 años”.
