Son las 11 de la noche y en las esquinas de la Carrera Tercera con Calle Quinta, y también en la Carrera Cuarta con Calle Cuarta la oscuridad es el escenario para que en menos de diez minutos se haga un ‘cruce’ entre dos personas, en una actitud extraña que ellos tratan de disimular.
La versión es de Sandra, vendedora ambulante de Bocagrande que conoce de cara el microtráfico de drogas que se asoma en las calles del barrio (Lea: Operativos contra microtráfico de estupefacientes).
“Otra vez está regresando este problema que habían logrado desterrar de aquí, pero de nuevo se está presentando”, agrega la mujer.
Sandra, aunque no los conoce, reconoce quiénes venden sustancias psicoactivas: algunos tuchineros (vendedores de café) que frecuentan la zona y en ocasiones personas que ella nunca ha visto en el barrio.
Dice además que los días en que más se mueve el negocio son viernes y sábado, después de 11 de la noche.
Pese a todo esto, no hay una denuncia formal de esta situación en la Estación de Policía de Bocagrande (Lea: Deterioro consume a la Inspección de Policía de Bocagrande)
Por ser una zona turística es probable que estas prácticas se estén haciendo bastante camufladas.
COMENTARIOS DE CALLE
Según Ignacio De Villarreal, presidente de Asobocala, el regreso del microtráfico se comenta, pero no se demuestra ni denuncia.
“Sí, en los almacenes, en las calles y entre amigos comentan que nuevamente están vendiendo drogas, pero no nos dicen ni quiénes son ni donde, por eso no puedo decir nada al respecto. Asobocala no los ha visto”, explica.
De Villarreal expresa que, anteriormente era evidente el microtráfico en esta zona, pero desde que la Escollera dejó de funcionar en la Avenida San Martín, los índices bajaron, casi desaparecieron.
