La Inspección de Policía Comunal N. 2, ubicada en el barrio Torices, tiene grandes problemas que perjudican el desarrollo de las actividades que allí se realizan.
Esta inspección, donde se atienden en su mayoría temas relacionados con maltrato intrafamiliar y peleas entre jóvenes, no se encuentra en condiciones óptimas para que la comunidad sea atendida cómodamente, además de ello, los funcionarios tienen que soportar condiciones adversas durante la realización de su trabajo.
Lo primero que se encuentra al entrar en la inspección son unas bancas de madera afuera de la puerta de entrada, las dos bancas de madera que de acuerdo con los funcionarios fueron donados por un ciudadano, es el único espacio donde las personas pueden esperar, ya sea recibiendo los fuertes rayos del sol o las gotas de lluvia.
Los funcionarios de la inspección trabajan en un espacio reducido, en el que escasamente se puede sentar una persona frente a cada escritorio de atención.
NO TIENEN COMPUTADORES
Todos en esa dependencia trabajan con máquinas de escribir que ellos mismos han llevado, puesto que en octubre del año pasado un asaltante les robo los computadores portátiles con que trabajaban y con tal de seguir desarrollando su labor, decidieron darle uso a las antiguas máquinas de escribir que tenían archivadas en sus casas.
"El calor con que trabajamos aquí es tremendo, casi insoportable, pero nosotros preferimos laborar así para atender al usuario y no perder nuestro empleo", comentó uno de los funcionarios.
Las sillas en las que se sientan los ciudadanos en los puntos de atención están deterioradas, desgastadas y viejas. El tiempo de uso se les nota a la distancia.
La inspectora Elvia Pájaro Montes, que se encuentra al fondo de las instalaciones también tiene una máquina de escribir y un abanico de pie con el que se refresca en un pequeña oficina llena de archivos, en los que los estantes no soportan más documentos.
"Aquí yo no tengo privacidad porque me toca mantener la puerta abierta si no quiero ahogarme del calor. Las condiciones ambientales se convierten en nuestro principal problema, pues las paredes también absorben humedad y levantan la pintura.
"Este espacio no cumple con las condiciones necesarias para que funcione una inspección. Además, se atienden personas de bajos recursos que cuando llegan quieren que se les atienda inmediatamente y las personas que hay a veces no son suficientes para abarcar a una comunidad tan grande", comentó Pájaro Montes.
Esta inspección atiende cerca de 80 personas diariamente, quienes provienen de los barrios como Torices, Loma Fresca, Lo Amador, Santa Rita, Los Comuneros, La Paz, República del Caribe, Pablo Sexto, Petares, entre otros.
COMPUTADORES SON NECESARIOS
A pesar de que la inspectora señala que las máquinas de escribir son útiles para la labor que desempeñan, afirma que con un computador les facilitarían la realización de muchos procesos que adelantan.
BAÑO EN MALAS CONDICIONES
Asimismo, el baño también se convierte en un dolor de cabeza, pues tiene un hueco en las tejas de zinc y al inodoro y el lavamanos se le notan los años de uso.
OTRAS INSPECCIONES
Esta no es la única Inspección de Policía en estado de abandono, este medio denunció con anterioridad




