Un grupo de la Unidad de Riesgo de la Oficina de Gestión del Riesgo del Distrito inspeccionó en la isla de Tierrabomba, una de las zonas que se encuentra en alto riesgo por la penetración del mar y la erosión que destruye las casas de los nativos.
La visita había sido anunciada por el alcalde Campo Elías Terán en el Consejo Comunero realizado en Caño de Loro el sábado 16 de junio.
Ricardo Virguez, técnico de esta oficina, informó que en esa parte de la isla el mar “ha penetrado hasta unas tres cuadras”, y ha destruido 65 viviendas.
Noel Cardales, líder de esa población, aseguró durante su intervención en el Consejo Comunero que diariamente el mar afecta sus viviendas, y que las corrientes de aguas pluviales también deterioran las estructuras. (Lea también: Tierrabomba, sin agua entre aguas)
En esa oportunidad, la Secretaría de Infraestructura anunció la inversión de $23 mil millones para combatir la erosión, así como la publicación por segunda vez de la licitación par a la construcción de un espolón en “L”, que defienda la isla.
Dentro de estas obras, que hacen parte del plan de emergencia, están “la construcción de nueve espolones, cinco rompeolas y un muro marginal entre los siete kilómetros de la línea costera del corregimiento insular”.
Reactivación de estudios
Los técnicos de la Oficina de la Gestión del Riesgo aconsejaron la construcción de un canalete de tubería que contenga el mar y espolones que reciban el impacto de las olas.
Recomiendan reactivar los estudios que ya estaban establecidos para determinar posibles soluciones a las peticiones de la comunidad.
Debido al constante golpe de las olas, las familias nativas se han desplazado a zonas altas de una pequeña colina.
