La sedes de estas instancias presentan problemas locativos causados por humedad, espacios reducidos, falta de sillas para atender al público, fallas eléctricas, e incluso la misma ubicación que tienen.
La del barrio 20 de Julio, por ejemplo, queda contigua a un solar enmontado que es usado por algunas personas para hacer sus necesidades fisiológicas, por lo que los malos olores inundan el área creando incomodidad en el ámbito laboral.
La de El Pozón también sufre los estragos de estar situada muy cerca del canal pluvial, por lo que cada vez que este se desborda, el agua inunda las oficinas poniendo en riesgo los documentos y todos los bienes muebles que están en el lugar.
Entre las inspecciones de policía más incomodas se encuentra la de Torices, la cual funciona en un área de menos de tres metros de ancho.
En las inspecciones de Blas de Lezo y Las Palmeras, los funcionarios trabajan con los bombillos dañados y sin abanicos o ventiladores.
“Cuando el día es caluroso, estas oficinas son un horno desesperante”, precisa Mónica Herazo, inspectora de policía de Blas de Lezo, quien agrega: “Para tener luz en mi oficina y sentir un poco de aire debo trabajar con las ventanas abiertas, negándole la privacidad que muchas veces exige la comunidad. Primero los focos los instalaron muy altos y cuando prenden no es mucha la luz que brindan y segundo debe haber alguna falla porque se queman cada rato”, precisó.
La historia es similar en la de El Pozón, donde el inspector Luis Armando Gómez Castillo advierte que hace varias semanas las lámparas se dañaron y hasta ahora no han sido reemplazadas.
“Muchas cosas las hacemos reuniendo plata de nuestro propio bolsillo. Lo hicimos por ejemplo para mandar a hacer y ubicar el letrero, para comprar unas tablas y hacer una especie de armario, para comprar y mandar a pintar unas paredes. Desde el año 2004 que fue inaugurado este despacho no se le ha hecho ningún mantenimiento”, expresó Gómez.
Sin tecnificar
En cada inspección de policía laboran tres funcionarios. El inspector, el secretario y un escribiente.
Diariamente estas oficinas atienden entre 25 y 30 personas, con herramientas tan obsoletas como las máquinas de escribir, ya que no cuentan con una red sistematizada. No hay computadores, ni impresoras, ni siquiera archivadores para almacenar la cantidad de documentos que se generan diariamente.
Las que mejor equipadas están tienen uno o dos computadores. A algunas, como en Blas de Lezo, les entregaron un computador, pero nunca lo instalaron.
Las inspecciones que tienen mejor estado son las de Bocagrande, la de Amberes que fue reubicada hace 13 días, y la de El Pozón, que también fue adecuada recientemente.
“Hemos hecho varios llamados a la Secretaría de Interior, pero no ha sido posible un rubro para mejorar las instalaciones. Como trabajadores comunes y corrientes merecemos unas mejores condiciones laborales, pero más que todo la petición la hacemos por la comunidad. La gente merece ser atendida en un lugar con buena presencia”, expresó Luis Gómez.
Tienen razón
Las inspecciones de policía son instancias manejadas por la Secretaría de Interior.
El Universal consultó al secretario de esta dependencia, Nausicrate Pérez, quien corroboró el regular estado en que se encuentran estas instancias y la falta de presupuesto para superar la situación.
“Las falencias en las inspecciones de Policía es un problema antiguo a esta administración. Desafortunadamente el Distrito ha debido sortear este año con un déficit presupuestal que ha impedido solucionar muchas cosas. A esta Secretaría, por ejemplo, le cercenaron $10.000 millones de su presupuesto. Sin embargo para el año 2013, si nos mantenemos en esta posición, tenemos elaborado un plan de choque para atender las necesidades de las inspecciones dado que ellas representan la institucionalidad en el sector y con el estado en el que se encuentran lo que la gente está advirtiendo es una ausencia del apoyo gubernamental que deberían tener”, expresó Nausicrate Pérez.
El Secretario de Interior dijo además, que se está evaluando conjuntamente con Distriseguridad que un rubro del presupuesto de esta entidad sea usado para el mantenimiento de las inspecciones de policía, al igual que un porcentaje de las multas de los comparendos ambientales.












