Una hermosa bonga del Tercer Callejón de la Rochela, que parecía condenada a un forzoso y extraño ocaso, parece haber salido de cuidados intensivos, pues ahora está reverdecida y tupida, lo cual es una noticia refrescante para el medio ambiente del barrio Manga.
Su espléndida fronda vuelve a brindar una sombra complaciente a los vecinos y caminantes ocasionales en el Tercer Callejón de la Rochela.
En septiembre pasado el periódico Gente Bahía publicó lo que amenazaba con ser la agonía inapelable de esta Bonga y de otra que le acompaña al lado y que fue exageradamente podada, pues sus ramas vertebrales fueron cercenadas de tajo. Esta segunda bonga también muestra signos de recuperación.
En su momento el Establecimiento Público Ambiental (EPA) a través del ingeniero agrónomo Armando Camacho Hernández, hizo serios reparos al extraño fenómeno que segaba la vida de estos árboles centenarios, y se sospechó que manos inescrupulosas habrían atentado contra los árboles, sin embargo su franca recuperación disipa esa maraña de sospechas, para imponerse el agrado de saber que un importante pulmón de la ciudad seguirá en su función natural de depurar el aire para dárnoslo a los humanos.

