“Más vale prevenir que lamentar”, dice un viejo refrán. Verena Navarro vio como un palo de caucho se vino al suelo con el vendaval del domingo y dejó escueta su casa. Desde el 2007 había enviado solicitudes al Epa para que se autorizara la tala del árbol, ubicado al lado de la Universidad Libre, pues, decía que cualquier día podría ocasionar una tragedia debido al inmenso tamaño que había adquirido en sus más de 70 años de vida. Su petición nunca fue acogida. (Lea aquí: Vendaval causó estragos en Cartagena)
El hecho pone sobre la mesa los rifirrafes entre los ciudadanos y el Epa cuando de talar árboles de gran tamaño se trata. Una eterna lucha en la que unos y otros juran tener la razón, y donde al final quien dicta sentencia es la naturaleza.
Verena Navarro contó a El Universal que al momento de hacer la petición al Epa, los técnicos le decían que “primero se caía su casa antes que el árbol”.
Eso para explicarle a Navarro que bastaba con podar el palo de caucho y no era necesario talarlo. Pero a las 5 de la tarde del domingo los fuertes vientos derrumbaron cualquier argumento científico y también a “árbol de la discordia”.
Se necesita autorizaciòn
“Nadie sabe cuándo vendrá un fenómeno como el que vivimos el domingo”, sostiene Leobardo Rocha Román, especialista de fauna, flora, reforestación y parques del Epa.
El funcionario explica que son los técnicos quienes deciden si es o no meritorio la tala de un árbol. Basado lo anterior en el Decreto 1791 del 96, por medio del cual se establece el régimen de aprovechamiento forestal .
Según esto, para que un árbol sea talado debe estar en riesgo de caerse o producir daños a una estructura física.
Por tanto, acudiendo a ese argumento, el Epa, en su momento, solo dio autorización para que la el palo fuera podado. Ésto ya que “muchas veces los árboles solo están mal compensados, es decir, tienen más ramas de un lado que de otro y basta con emparejarlos y no talarlos como pide la gente”, remató Rocha Román.
Según un estudio hecho por el Epa, existen más de 300 árboles considerados en riesgo en Cartagena.
En los próximos días se procederá a dar aplicabilidad a una campaña en la que se les dará el tratamiento requerido y así evitar que terminen provocando tragedias con los fenómenos climatológicos.
