Si hay algo que quedó claro ayer, fue el gran número de personas de buen corazón que habitan en Cartagena.
Esta afirmación quedó evidenciada en las alrededor de 70 llamadas que recibieron los padres y un líder comunitario del barrio San Francisco con el interés de ayudar a Luis Arturo Herrera, el niño de 6 años que sufre parálisis cerebral y que por esto no camina ni habla, apenas interactúa a través de la vista con las personas.
Esta historia fue publicada ayer en los periódicos El Universal y Q´hubo, luego de que David Gamarra, líder comunitario del barrio San Francisco hace más de 20 años, diera a conocer el drama que vive el pequeño Luis Arturo.
Gamarra contó a El Universal que conoció a la familia hace aproximadamente 2 meses cuando a causa del invierno, la precaria vivienda quedó destechada. “Vine con el Bienestar Familiar a traerles ayudas y así conocí a Luis Arturo. Cuando lo vi en la desgastada silla, le pregunté a su mamá y ella me contó que el niño tenía parálisis cerebral, yo no pude contener las lágrimas”.
Recibe 2 sillas de ruedas
Ese mismo sentimiento pareció embargar a muchos otros habitantes de Cartagena, quienes se solidarizaron con el menor y su familia y no pararon de llamar ayer para ayudarlos con mercados, ropa, pañales e incluso dos sillas de ruedas.
Una de estas sillas fue donada por la Fundación Médicos Casa de la Diabetes situada en el barrio El Cabrero, esta fundación hace parte a su vez de la Fundación Caminos por Colombia.
“La diabetes es un factor de riesgo que podría dar lugar a una discapacidad, por eso en la fundación contamos con estas sillas”, explicó Jaime Arturo Brugués, director científico de la Casa de la Diabetes.
La otra silla, fue donada por un habitante de Cartagena que no quiso dar su nombre. “Yo no quiero figurar, lo hice porque yo también tengo hijos”, manifestó el hombre a El Universal.
Así mismo Luis Arturo y su familia, recibieron un mercado donado por un comerciante de Bazurto, ropa y llamadas de un miembro de la Policía y de ciudadanos que pormetieron entregar ayudas este fin de semana a la necesitada familia.
Sorprendidos y felices
Ante la masiva movilización de personas dispuestas a ayudarlos Margarita Herrera manifestó sentirse sorprendida: “Yo no me esperaba esto, hay mucha gente buena”.
Por su parte, Víctor Manuel Peñata, padre del menor manifestó sentir una gran alegría y pidió un último favor: “deseo un trabajo fijo para ofrecerle a mis hijos una nueva vida”.
Luego nos confiesa que a veces llega a la casa sin dinero, “por eso han pasado hambre, pero yo les busco comida a ellos así sea que yo no coma”.
Como fue dado a conocer ayer, Víctor Manuel trabaja como cotero en el Mercado de Bazurto, con el poco dinero que produce intenta mantener a sus 5 hijos y a su esposa que permanece en la humilde vivienda cuidándo a los menores de 13, 11, 9 y 4 años, y en especial a Luis Arturo de 6.
Quienes deseen ayudar pueden llamar al 3106247513.

