El ingenio de los vendedores cartageneros da para mucho, un ejemplo de ello es el de este vendedor de coco que le apostó a la promoción bilingüe de sus productos. El vendedor se ubica en la esquina de la Iglesia San Roque, en la Calle de la Media Luna. El comerciante tal vez se está preparando para la Cumbre de las Américas.
