Esa es la pregunta que comenzaron a hacerse los transeúntes que usan la avenida Daniel Lemaitre y que observan cómo el sector de los libreros que están ubicados dentro del Parque Centenario, aún en remodelación, comenzó a llenarse de plásticos negros y carpas suministradas por las empresas de bebidas, para servir de techos.
Los libreros, a quienes se les reubicará en módulos especiales dentro del parque, han optado por colocar plásticos y demás elementos para guarnecerse del sol, lo cual, sin embargo, comienza a darle al sector un aspecto de solo bus del mercado de Bazurto.
Los vendedores de libros, que vienen de ser invasores del espacio público en varios puntos del Centro de la cuidad, ahora esperan que el Distrito les entregue los módulos, lo cual está programado para fin de mes.
En estos módulos se reubicarán 29 libreros de los 54 que originalmente estaban en el parque. El resto de estas personas, fueron formalizados en el 2011 y decidieron ubicar sus negocios en sitios privados”.
Mientras tanto se espera que el Distrito tome cartas enseguida para evitar que el Parque Centenario, antes de que se terminen las obras de remodelación, termine pareciéndose al “primo de Bazurto”.







