Juanchito
Sin duda, uno de los casos que más conmovió e indignó a la ciudad es el de Juanchito, el niño de 4 años que junto a su familia vivió casi desde su nacimiento una epopeya para poder lograr que Cafesalud, EPS de la cual el menor es beneficiario, autorizara una cirugía para extraer un tumor de su cabeza.
Tan dilatada estuvo la espera que el tumor se expandió comprometiendo la oreja y el nervio facial.
A pesar de haber instaurado acciones legales no fue sino hasta la intervención de El Universal, como sus padres reconocen, se logró finalmente la cirugía que esperaron por tres años. Cafesalud también aprobó recientemente una segunda operación para extraer otra parte del tumor que no pudo ser removida en la primera intervención quirúrgica.
Ambas cirugías, más pasajes y estadía de Juanchito y su mamá en Bogotá, don le realizaron las cirugías, le costaron alrededor de $115 millones a Cafesalud.
Aunque a Juanchito (quien volvió junto a su madre la semana pasada de Bogotá), le fue muy bien según indicó su padre Juan Álvarez, deberá volver a la capital en marzo de 2013 para control y terminar de extraerle la última parte del tumor que podría equivaler a un 10% o 15% de lo que tenían antes de la primera cirugía.
Sus padres, aún continúan agradeciéndole a este diario las al menos 7 publicaciones realizadas en favor de este caso.
Transplante de córnea
También 3 años, esperó Dayana Barroso, una niña de 13 años, un transplante de córnea. La menor sufrió la lesión en el 2009 mientras jugaba con su hermano.
A pesar de que Mutual Ser, Entidad Promotora de Salud Subsidiada (EPSS) a la que Raúl Barroso, padre de la menor, afilió a su pequeña para que recibiera tratamiento cumplió en su momento con las autorizaciones necesarias, el padre de la menor culpó a la Clínica Cartagena del Mar y al médico Rolando Bechara la dilatada intervención por casi 2 años.
Esta espera no solo le costó dinero a Raúl Barroso, un hombre de escasos recursos económicos oriundo y residente del municipio de Pinillos, también le costó el matrimonio, pues en el año que se ausentó de su casa en Pinillos, su entonces esposa y la madre de sus 5 hijos estaba embarazada de otro hombre.
A pesar de todo esto, finalmente Raúl Barroso logró, no con poco esfuerzo, lo que más quería: la cirugía para Dayana, quien luego de no ver por ese ojo a recuperado paulatinamente la visión.
Raúl Barroso junto a su hija Dayana, visitaron a mediados de septiembre las instalaciones de este diario con una única intención: “Quería agradecerles personalmente, sino hubiese sido por El Universal, todavía estaríamos esperando”, dijo en ese momento el hombre.
Se encadenó
En junio María de Los Angeles De La Cruz, una madre de 15 años se encadenó a las afuera de la sede de Caprecom para exigir una operación para su hija de 1 año y 4 meses entonces, por la neumonía que padecía.
Los innumerables y fallidos intentos para lograr ser escuchada (dos acciones de tutelas, dos desacatos y una denuncia) habían sido insuficientes hasta cuando en medio de su desesperación, la joven madre decidió manifestar de esta particular forma ante el apoyo de los medios de comunicación como El Universal y la mirada y actitud solidaria de decenas de cartageneros que airados lanzaron improperios en contra de la EPS.
A las pocas horas la EPS expidió la autorización para trasladar a la pequeña y a su madre a Cali para realizarle la cirugía que resultó exitosa.


