Manuel Castillo Torres, de 18 años, cree que su ejemplo es la mejor manera de aportar a que Cartagena luzca más limpia y organizada.
Esta fue la razón por la que decidió unirse como voluntario a la segunda jornada de limpieza de estaciones de Transcaribe, la cual fue apoya por otros 150 jóvenes y adultos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
La jornada de aseo se inició a las 7 a.m. de ayer con el barrido, lavado y trapeado simultáneo de los 16 paraderos que hacen parte del Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITM) de esta capital, los cuales han sido ensuciados y desvalijados por inescrupulosos, pese a que ni siquiera se han estrenado.
La actividad incluyó el corte de las plantas y el césped que conforman las zonas verdes aledañas a estas estructuras, así como la recolección de escombro y basura que han sido arrojados en estos sitios.
“Esto lo hacemos sin esperar nada a cambio y con el objetivo de embellecer la ciudad y generar conciencia en las personas para que no sigan tirando basura a la calle”, asegura Danelis Orozco Lans, otras de las voluntarias de la Iglesia Adventista.
Más seguridad
A la iniciativa también se unieron miembros del Cuerpo de Bomberos de Cartagena, la Policía Metropolitana de esta capital, los consorcios de aseo y de Transcaribe.
El gerente de Transcaribe, José López Amarís, agradeció el apoyo de los voluntarios e instituciones participantes en la jornada y los invitó a unirse a una próxima que se prevé realizar en dos meses, aproximadamente.
“Vamos a seguir trabajando en estas campañas para que la ciudadanía cartagenera se apropie de estos paraderos y nos apoye denunciando a las personas que atenten contra esta infraestructura”, afirma López.
Agrega: “Estamos coordinando con la Policía la instalación de barreras físicas que impidan la entrada de personas no autorizadas a estas estaciones y la identificación de las estructuras que requieran de vigilancia permanente para que se mantengan en buen estado hasta que se pongan en funcionamiento”.






