¿Cuántos estudiantes en Cartagena bajan su rendimiento escolar luego de pasar una noche en insomnio ocasionada por el calor que debieron soportar por no haber energía eléctrica para prender un abánico o el aire acondicionado? o ¿Cuántos trabajadores se exponen al día siguiente a un accidente laboral porque sienten su cuerpo aletargado por el sueño pérdido durante las horas que no hubo fluido eléctrico? ¿A cuánto ascienden las pérdidas económicas que deben asumir los usuarios de Electricaribe por electrodomésticos dañados y mercados deteriorados por los bajones e interrupciones de luz? ¿Cuál es la grado de contaminación que se genera en la ciudad cada vez que las comunidades incendian llantas en las calles para exigir el restablecimiento del servicio?
Estos son varios de los interrogantes que quedan sin respuesta al identificar los problemas a los que se ven avocados los cartageneros por las frecuentes interrupciones de luz que está padeciendo la ciudad.
Cada una de las situaciones adversas mencionadas están asociadas al ineficiente servicio de energía que recibe Cartagena, sin embargo ni el Distrito, ni la Superintendencia de Servicios Públicos ha puesto en marcha un sistema que cuantifique estas consecuencias.
"Si se sumaran todas las pérdidas sufridas por los usuarios de seguro la cifra sería millonaria. Es inaceptable la incomodidad que debemos soportar los usuarios día tras día o noche tras noche", precisa Mercedes Mendoza, residente afectada en el barrio San Pedro.
La avenida El Consulado, desde el barrio Amberes hasta Los Angeles, ameneció hoy jueves con vestigios de las muchas llantas quemadas por la comunidad la noche del miércoles, en protesta por las interminables horas sin luz que han debido soportar en esta semana. El panorama podría confundir a cualquier visitante desprevenido que fácilmente puede llegar imaginarse estar en una calle en la que hubo una gran revolución masiva.
Desesperados por la ola de calor y de mosquitos y preocupados por las pérdidas de sus alimentos almacenados en la nevera, las comunidades de Amberes, Zaragocilla, Nuevo Bosque, La Campiña y Los Calamares salieron a El Consulado a "hacerse sentir". Las mismas incomodidades padecieron los residentes de San Pedro, Los Alpes, Los Corales, El Socorro, Los Laureles y Las Gaviotas. La noche del miércoles en Cartagena fue una noche a oscuras e interminable para decenas de usuarios de Electricaribe. Lea aquí: Nuevo corte en el fluido eléctrico enfurece a los cartageneros.
¿QUIÉN RESPONDE?
Jesús Olivero, científico de la Universidad de Cartagena, manifiesta que en efecto la quema de llantas genera unos altos indices de contaminación ambiental debido a los hidrocarburos arómaticos polinucleares que desprende el caucho cuando es expuesto al fuego. Sin embargo, el académico resalta que ésta apenas es una consecuencia de la situación adversa que vive la ciudad a razón de los cortes de luz.
"Hay otras secuelas, también, de alto impacto. Por ejemplo: una mujer embarazada puede abortar espontáneamente por el estrés que produce en su organismo una ola insoportable de calor. Se pueden provocar partos prematuros, las personas pueden experimentar deshidratación. Los pacientes con enfermedades cutáneas y respiratorias son impactados gravemente", comenta Oliveros.
José Miguel Escamilla, neumólogo pediatra, explica, también, que los contaminantes que se desprenden de la quema de llantas son altamente tóxicos para el ser humano. "El monóxido y dióxido de carbono e incluso de azúfre que se originan son irritantes para el sistema respiratorio. El negro de humo que se desprende se expande en el ambiente y es inhalado desprevenidamente por las personas. Esto con el tiempo genera consecuencias negativas en la salud", comenta el especialista.
Aun en la ciudad no hay un caso que pueda tomarse como ejemplo para demostrar que existe un doliente ante esas situaciones irregulares a las que se ven avocados los habitantes de Cartagena. El malestar de la comunidad es general y se acentúa por la percepción extendida de que no hay un respaldo del Gobierno Nacional para exigirle a Electricaribe un cambio rotundo y positivo en la prestación del servicio.
El mismo alcalde, Dionisio Vélez, se unió este jueves a la inconformidad de los cartageneros al trinar dos veces con el hashtag #NoMásElectricaribe y exigir la intervención del Ministerio de Minas y Energía y de la Superintendencia de Servicios Públicos. Lea aquí: Alcalde de Cartagena se suma a las quejas de ciudadanos con #NoMásElectricaribe.





