El general en retiro del Ejército Rito Alejo del Río Rojas fue condenado a 25 años de cárcel por la muerte del campesino Mauricio López Mena, un líder del departamento del Chocó. La decisión la tomó el Juez Octavo Especializado de Bogotá.
El abogado defensor del general retirado, Édgar Torres, dijo que recibía el fallo con dos sentimientos: uno de dolor y otro de esperanza. El de dolor, porque no entendía cómo se había proferido una “sentencia tan pobre”, pues, según él, tenía más de 20 yerros, entre los que destacó el hecho de que a lo largo del proceso no fue claro el delito que se le imputó a Del Río.
Y el sentimiento de esperanza lo expresó pensando en el Tribunal Superior de Bogotá, en donde aspira a radicar la apelación de la sentencia. Torres está convencido de que en esa instancia un fallo puede ser favorable a su cliente.
La muerte de López Mena, habitante de Bijao, jurisdicción de Riosucio (Chocó), ocurrió el 27 de febrero de 1997 y esa fecha coincidió con la operación ‘Génesis’, desarrollada por la brigada XVII, que estaba al mando de Del Río Rojas, para neutralizar la arremetida de las Farc y buscar la liberación de diez infantes de Marina que habían sido secuestrados por esa guerrilla.
El Fiscal 14 de Derechos Humanos les dio credibilidad a los testimonios de varios excabecillas de las Autodefensas, que fueron escuchados durante la investigación. Entre esas declaraciones está la de Freddy Rendón Herrera, alias ‘El Alemán’, que señaló a Del Río Rojas de haber sido amigo cercano del extinto Carlos Castaño Gil, con quien, según las versiones, se reunía para acordar operativos conjuntos de tropas del Ejército y los paramilitares.
Uno de esos operativos sería la causa de que mataran a López Mena, que fue torturado y decapitado con el fin de intimidar a los moradores de la zona y forzarlos a un desplazamiento. Para la Fiscalía, no era concebible que “en una zona tan militarizada hubiera presencia de las autodefensas”. Durante el juicio, la petición del ente acusador de condenar a Del Río Rojas fue apoyada por el representante de la Procuraduría.
Tras una de sus comparecencias, Del Río dijo: “Lo más aberrante que he escuchado es que un procurador delegado dijo que el Ejército sea una empresa criminal. Por eso senté mi protesta”, y agregó que no descartaba denunciar ante organismos internacionales la “aberración” pronunciada por el representante del Ministerio Público.
“Este caso es tan absurdo como el que me relaciona con el crimen de Jaime Garzón”, señaló en ese momento.
