Entre el primero de enero de 1970 y el 31 de diciembre de 2010, en Colombia se produjeron, al menos, 39.058 secuestros, efectivamente documentados.
Ese es el principal dato del estudio realizado por Cifras & Conceptos, por encargo del Centro Nacional de Memoria Histórica, el Departamento para la Prosperidad Social y la Unión Europea.
Uno de los aspectos más sorprendentes que señala el estudio es que el número de sentencias proferidas por ese delito es significativamente menor que el volumen de secuestros
La investigación muestra que en ningún año del período entre 1970 y 1989 en el país se presentaron más de 500 secuestros; en el lapso de 1990 a 1995, denominado en el estudio como de 'escalamiento', el pico más alto (1990) la cifra apenas superó los mil plagios, mientras que en la etapa denominada de 'masificación', entre 1996 y 2000, el pico más alto superó los 3.500 secuestros (en el 2000).
Entre los años 2001 y 2005, período considerado como de 'contención', el pico se presentó en el primer año de la década, también con más de 3.500 plagios; y de 2006 a 2010, lapso considerado como de 'reacomodamiento', ninguno de esos años superó los 1.500 secuestros.
Los principales autores de estos delitos fueron, al comienzo con mayor incidencia el M-19, y después las Farc, que aparecen como los mayores secuestradores de ese período de la historia colombiana, el ELN y redes criminales.
El estudio incluye delitos como trata de personas en territorio colombiano, la denominada 'pesca milagrosa' (entendida como un secuestro, generalmente masivo, realizado en carreteras sin previo seguimiento o inteligencia), toma de rehenes, secuestros de menos de 24 horas donde existe evidencia de que hubo rescate, fuga o pago de la exigencia en ese tiempo.
Por el contrario, excluye casos de violación, disputas de patria potestad, 'paseo millonario' (entendido como toda retención ilegal ocurrida en menos de 24 horas, cuyo propósito central es la comisión de un hurto y se caracteriza por su corta duración, por no tener una alta planificación y carecer de una etapa de ocultamiento de la víctima), trata internacional de personas, desaparición forzada y reclutamiento forzado.
La investigación pudo documentar que en Antioquia, en el lapso señalado, hubo 6.898 personas que fueron secuestradas al menos una vez; en Santander, 2.007; en el Atlántico, 388; en Bogotá, 2.577; en el Valle del Cauca, 2.729; en Bolívar, 1.523; en Caldas, 737; en Cesar, 2.621; en Magdalena, 1.217; en Norte de Santander, 1.451; en Risaralda, 683; en Santander, 2.07; y en Tolima, 1.356.
