Luego de un almuerzo entre la dirección del Partido de la U y el Gobierno Nacional, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, mostró su preocupación por el lento trámite que hasta el momento ha reportado la ley estatutaria de la salud, presentada por el Gobierno al principio de la legislatura. El dolor de cabeza en el Ejecutivo radica en que tan solo hace falta un mes para que terminen las sesiones ordinarias del Congreso de la República.
Un asistente a la reunión dijo que el presidente pidió que se agilice el proceso pues una reforma tan trascendental para el país no se puede hundir por falta de tiempo. Los asistentes no quisieron hablar de los demás asuntos discutidos durante el almuerzo, pues dijeron que las decisiones frente al cambio en el Gabinete no se pueden filtrar.
Según conoció Colprensa durante la reunión también se habló de quién es la persona más idónea para ocupar el cargo del ministro de Comercio, en el que está actualmente Sergio Díaz-Granados.
Frente al tema de la salud en este momento en el Congreso hay dos iniciativas, la primera de ellas, una ley estatutaria, que convierte la salud en derecho fundamental, y una ley ordinaria que regula la manera en que ese derecho será implementado en el país. La primera tiene mensaje de urgencia.
Debido al mensaje de urgencia con el que fue radicada la ley estatutaria de la salud las comisiones primeras de Cámara y Senado la discuten de manera conjunta pero aún no se ha aprobado. Por otro lado, se tomó la decisión de que la ley ordinaria se discuta a lo largo del país y que solo sea votada hasta el próximo semestre.
El Congreso está a un mes de terminar sus sesiones ordinarias. Lo que significa que antes de que termine ese tiempo la ley estatutaria deberá tener los cuatro debates.
Al encuentro asistieron, la secretaria privada del presidente, Cristina Plazas; el alto consejero para asuntos políticos; Aurelio Iragorri Valencia; los senadores Roy Barreras y Aurelio Iragorri Hormaza y los representantes a la Cámara, Jaime Buenahora y Augusto Posada.
