En el marco del juicio que se le adelanta a Salvatore Mancuso y otros postulados a Justicia y Paz por las incursión armada de los paramilitares al Catatumbo, la Fiscalía dejó en evidencia la manera como los niños y adolescentes eran obligados e incitados a que ingresaran a las autodefensa.
“Hemos identificado cuatro aspectos que sobresalen: el primero es el del dinero, a estos menores se les dio como promesa ser remunerados y que iban a ganar sueldos. Otros manifestaron que estaban siendo hostigados por el grupo ilegal de la guerrilla y finalmente dijeron que fueron ingresados contra su voluntad, bajo la amenaza que iban a tomar represalias contra su familia”, señaló el ente acusador luego de entrevistar a los reclutados.
De acuerdo a lo dicho por la Fiscalía, en la mayoría de los casos los jóvenes no sabía a ciencia cierta en lo que se estaban involucrando.
Durante las diligencias también fue dado a conocer la manera en que los instructores de la autodefensas maltrataban a los menores en el entrenamiento, una vez ingresaron a las filas.
“Nos presentaron al instructor, no dijeron que era retirado del Ejército. No recuerdo su nombre, pero sí que nos pegaba que para que diéramos rendimiento. Decía que eso era parte de la milicia”, señaló uno de los jóvenes entrevistados por la Fiscalía.
Otro de los menores dijo que si cometían errores eras bañados con azúcar y atados a un árbol para que los picaran la hormigas.
“A mi me amarraron un fin de semana completo a un palo, solo me soltaban para ir al baño. Ahí mismo nos tocaba dormir y si llovía aguantar, al igual que si habían plagas”, dijo otro de los reclutados.
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