El defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, advirtió que las sanciones a los conductores que sorprenden manejando en estado de embriaguez son muy débiles, por lo que se deben fortalecer las penas para este tipo de delito.
Sumar a todas las personas que sean sorprendidas manejando en estado de embriaguez a un centro carcelario agudizaría la crisis de hacinamiento y la problemática de derechos humanos en las prisiones del país, por lo que llamó la atención para estudiar sanciones más drásticas de tipo económico y pedagógico.
“Si tenemos una grave situación carcelaria y grave situación a los derechos humanos ahora, que tal si tuviéramos que mandar más de 34.000 personas a la cárcel en solo 2013 por este tipo de infracciones”, dijo el Defensor del Pueblo.
Otálora invitó a los legisladores y a las autoridades a que se revise la forma de endurecer las penas, porque es claro que “el Estado y el Congreso tienen que reaccionar frente a este problema”.
