La revista Kien & Ke dio a conocer un video donde Jesús Alberto Martínez Durán, un bachiller de 38 años de edad, relata su versión de los hechos sobre lo que ocurrió el día de la muerte del joven Luis Andrés Colmenares. Martínez se encuentra en calidad de protegido por la Fiscalía, ya que es uno de sus testigos claves en medio de este proceso, por el que se encuentran investigados Jessy Quintero, Laura Moreno, Carlos Cárdenas. El hombre, oriundo de Barranquilla, es técnico de celulares y vendedor de licor en el norte de Bogotá. De acuerdo con el portal, lleva diez años viviendo en la capital y tiene un antecedente judicial por hurto calificado del 30 de octubre de 2002. Estos son algunos fragmentos de lo que relata Martínez en el video: “El 30 de octubre de 2010, para las fiestas de brujas llegué a las 12:45 acompañado de mi cuñado en el carro que tenía en ese tiempo. Parquee en una bahía que hay allí. Me quedé es-perando clientes que le hicieran señas a uno para vender trago. Ese día subía y bajaba la gente en grupitos de a tres o cuatro personas. Era casi la una de la madrugada. Distingo al joven que hoy sé que es Colmenares. Lo distingo porque veo que el baja como dos veces hablando por teléfono y se devolvía. Él hablaba con una muchacha y se devolvía. Era por ahí la 1:30 o 1:45. Él regresó por ahí discutiendo con una muchacha. Comienzan a alegar pero yo no es-cuchaba. La muchacha lo manoteaba mucho, al parecer como reclamándole algo. Lo halaba de la camisa. Esa discusión duró como de cinco a diez minutos. La muchacha llama por telé-fono pero ahí mismo cuelga porque comienza a manotearlo. Al rato se aparece una camioneta que para mí es de color negro porque no estuve al lado de la camioneta. Había un poquito de bruma. “La camioneta frenó y ellos siguieron discutiendo. Ellos (la camioneta) venían de la 15 hacia arriba, en la vía. Cuando eso, la muchacha le pegó un manotazo al muchacho en medio de la discusión y se acerca el vehículo. Ella habla con una persona del vehículo y se devuelve a hablar con él (Colmenares) y lo hala. Ahí es donde se bajan dos muchachos del vehículo y comienzan a hablar con el joven Colmenares. Se manoteaban. Uno de los muchachos lo gol-pea a él (Colmenares) en el costado, después le da una patada y un puño. Lo empuja y él no cae del todo y queda como si estuviese arrodillado. Yo dije: ‘ya empezaron las peleas por aquí’. “El otro joven que estaba ahí lo golpea de frente, pero lo golpea con una botella. Le pega dos veces con la botella, una de frente y otra de costado. Levantan al muchacho y lo agitan y lo zarandean. Ahí lo cogen y lo llevan hacia la camioneta y ahí es donde estoy yo, como a 20 metros. Lo que yo más recuerdo es que cuando a él lo montan, el muchacho que se va subir de copiloto me dice “¿qué mira?” Hoy en día yo aseguro, porque lo conocí por los medios, que era Carlos Cárdenas. Nunca se me va a olvidar la cara de él. Y los nombres de los otros muchachos los supe hace poco. “En el carro había cuatro personas, con Cárdenas eran cinco, de los cuales yo reconozco a tres personas, menos al conductor: a Carlos Cárdenas, una mujer de tez clara y cabello mono, sé hoy en día que es la hermana de Carlos Cárdenas porque salió en una entrevista defen-diendo al hermano. Ella ayudó a subir al carro a Colmenares. No estaba disfrazada. Y la otra persona se llama Daniel Giraldo, que ese día tenía un disfraz de bebé, con un pañal y una ga-bardina. No tenía camisa. “Por todas las cosas que han pasado y comentarios ese el joven que yo vi ese día. La mu-chacha que estaba con él (Colmenares) no se subió a la camioneta. Ella corrió hacia los loca-les de las discotecas. Me refiero a Laura Moreno. Ella tenía una faldita de bolitas rojas con blanco, unos zapatos de plataforma y se veía altica. Carlos Cárdenas tenía un pantalón oscuro y una chaqueta negra. Quienes golpearon al muchacho fueron Carlos Cárdenas y Daniel Gi-raldo. La muchacha (Laura) antes de que ellos llegaran lo manoteaba para quitarle el celular. El celular que ella tenía se lo metió en el busto y quedó con el celular del muchacho en la mano. “La camioneta era una Ford Explorer de placas BOV 358. Ese día yo tomé una foto, por chismoso. La placa me quedó grabada. (…;) Pasó eso y yo me quedé dando vueltas. Y yo des-pués parquee el carro tres cuadras hacia el sur porque por ahí hay discotecas y me quedé ca-minando. Pasó un buen rato, duré como unas dos horas en ese subir y bajar y a lo último cuando iba a buscar para irme a eso era de 4:00 a 4:30 veo cuando llega un automóvil oscuro de placas BLE 215, la memoricé y anoté, de donde se bajan dos personas de las cuales una era un persona negra de contextura ni muy grueso ni muy delgado, alto que se baja y mira. Otra persona abre la puerta y bajan una persona que dejan recostada al carro. En esos momentos nunca imaginé que esa persona estaba muerta. Veo que bajan al caño con la persona bocaba-jo, y la persona se les queda en la bajada, como que se les resbala. Lo acomodan y lo bajan a la bocatoma donde arriba está un puentecito. “Yo me quedo quieto y disimulo. Veo que a la persona que está adentro (del caño) le que-da difícil salir, y el negro lo sube. Se quedaron de pie mirando para todos lados. Yo cogí por el lado de la 15 y comienzo a hacer recuento de lo que vi antes. No puedo describir a la per-sona porque estaba oscuro, se le ve una camisa roja. Uno todo eso lo ve normal porque por ahí se ven tantas cosas…; Yo recojo mi carro hacia el sur, bajo y cojo hacia la Caracas y me voy”. Jesús Alberto Martínez Durán es uno de los testigos claves de la Fiscalía.