Ojo con los intentos de linchamiento

24 de septiembre de 2014 12:22 AM

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Mientras la Calle Pedro Adán Brioschi, del barrio Escallón Villa, inauguró un frente de seguridad, en la mayoría de zonas populares de Cartagena se reactivó el viejo método del “ajusticiamiento comunitario” para los delincuentes.

En contraposición, el frente de seguridad de la Pedro Adán Brioschi funcionaría con un sistema de alarmas y cámaras que permitirían la detección temprana de movimientos sospechosos, la reacción de los vecinos y la captura de los delincuentes.

Según los creadores, esta iniciativa fue necesaria para enfrentar las continuos atracos en moto, los desmanes posteriores a los eventos en la Plaza de Toros Cartagena de Indias o en el Estadio Jaime Morón; las riñas a las puertas de las discotecas cercanas y la acechanza de los ladrones en las zonas penumbrosas de la Unidad Deportiva Fidel Mendoza Carrasquilla.

Otros frentes se crearán en las calles 11 de Noviembre y 7 de Agosto del mismo barrio.

Entre tanto, corren paralelas las intervenciones por propia mano de la comunidad, las cuales han ido desde el incendio y desvalijamiento de las motos que usan los fleteros, hasta las agresiones en grupo.

Una parte de la ciudadanía piensa que ese debería ser el procedimiento correcto para reducir la ola delincuencial, ya que la fuerza pública, al parecer, no ha sido suficiente.

Al respecto, la otra parte considera que la mano de la comunidad debería llegar hasta la captura del forajido y la posterior entrega a las autoridades competentes, mientras que estas últimas insisten en que la denuncia de los afectados es definitiva en la judicialización del sindicado.

Para el concejal César Pión González “esta es una situación preocupante que demuestra que nuestra sociedad ha llegado al máximo límite de la tolerancia, y se desbordó. Eso, como consecuencia de ver que los delitos aumentan y quedan impunes. 

A parte de eso, no hay una política integral de resocialización de los jóvenes en riesgo, lo que hace que la inseguridad aumente y que la comunidad decida tomarse la ley por su mano, que no es lo correcto. Esto es como para que el alcalde y los concejales nos declaremos en una emergencia social, para analizar este problema y darle una solución de fondo”.

El director de la Escuela de Gobierno del Distrito, Bernardo Romero Parra, opina que “la comunidad no debe tomar la justicia por sus propias manos, porque de esa forma se viola  la constitución que prohíbe la pena de muerte en Colombia, además de que es un acto que va en contra de toda creencia espiritual  al desconocer que Dios es el único dueño de la vida.

Para resolver la inseguridad en Cartagena, se requiere de un proceso reeducativo donde las autoridades ejerzan con mayor fuerza el poder de controlar y regular el comportamiento de los ciudadanos  y que la comunidad, por su parte, reaprenda primero a  autorregularse,  luego a respetar y acatar las normas impartidas por las autoridades generando lazos de confianza mutua”.

El secretario del Interior del Distrito, Roberto Barrios, dijo no compartir los intentos de linchamiento, “por eso invitamos a que los ciudadanos se limiten a detener al delincuente y a entregarlo a las autoridades. En ese sentido, hemos hecho una fuerte inversión en equipos de comunicación para la Policía de los cuadrantes, para que nos quitemos ese mito de que supuestamente los agentes no responden”.

El comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena, coronel Carlos Rodríguez Cortés, contó que en las últimas horas, un joven iba conduciendo sin licencia, por lo cual una patrulla policial lo persiguió, pero la comunidad creyó que se trataba de un delincuente, lo capturaron y lo golpearon.

“El llamado entonces –dijo el coronel-- es para que ese deseo de ayudar a la fuerza pública, no termine en un delito, que podría llegar hasta el homicidio si logran linchar a un infractor de la ley.

El sólo hecho de golpear a un delincuente y de quemarle la moto, ya implica el delito de lesiones personales y daños en bien ajeno, pues es posible que el vehículo sea robado. Si de verdad quieren ayudarnos, cuando realicen una captura deben comunicarse inmediatamente con el cuadrante. Y lo más importante, entablar la denuncia, porque si no es así el delincuente desafortunadamente debe quedar libre”.

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