El esperado debate en el Concejo de Cartagena a la prórroga de los contratos de aseo de la ciudad, con las empresas Pacaribe y Aseo Urbano (antes Urbaser) se limitó a una hora de sesión deliberatoria en comisiones conjuntas, avalada por solo 10 concejales. (Lea más sobre contratos de aseo)
La discusión fue el centro de la pugna que fragmentó las bancadas políticas y avivó marcados distanciamientos entre los miembros de la corporación.
Sin embargo, en la jornada el nuevo jefe jurídico del Distrito, Fabio Castellanos, rindió un informe sobre las consideraciones legales que la administración distrital está tomando en cuenta dentro de la investigación al caso de la firma de dos otrosí que alargan los contratos de aseo de la ciudad hasta 2018.
El 4 de septiembre fueron firmados por Diana Figueroa, exjefe de la oficina de servicios públicos del distrito dos prórrogas al aseo prestado por los consorcios, lo que generó polémica y la salida del cargo de la funcionaria.
No pueden revocarse
En primer lugar, Castellanos reveló que los otrosí a los contratos no pueden revocarse de manera directa porque la ley lo prohibe ya que debe existir una intención de las empresas que participaron en este caso de Aseo Urbano y Pacaribe, los cuales no han mostrado ningún interés en pedir revocatoria de los otrosí.
En segundo lugar, el funcionario jurídico dijo que dentro de la investigación que se adelanta, se pudo establecer que Figueroa no informó a alcalde Campo Elías Terán de manera formal, como tampoco al alcalde encargado, Felipe Merlano, las gestiones que adelantaba para prorrogar los contratos, como debió hacerlo según las normas que le confirieron dicha delegación.
“Estamos enfocando esta investigación en dos bloques normativos como los son el decreto 734 del 2012 y la resolución 151 de la comisión de regulación de agua potable y saneamiento básico (CRA) para establecer los conceptos de área exclusiva de servicio de aseo y el concepto de la contratación estatal”, explicó Castellanos.
“Este tipo de servicios de aseo, cuyo plazo establecido por la CRA es de ocho años deben soportarse bajo la normatividad de la contratación estatal”, reconoció el jurídico.
Sin embargo, agregó que la CRA permite la adición y la prórroga.
“Nos encontramos revisando la juridicidad del acto, lo que a simple vista, no se ha distinguido de los otrosí. En dónde se prorrogó y en dónde se está dando la ampliación de un contrato estatal y si al término de esta investigación encontramos actos que riñan con la legalidad, procederemos a las acciones contenciosas administrativas y de ser posible la nulidad de las actuaciones”, anunció Castellanos.
De paso, Castellanos informó que las acciones populares no serán procedentes para revocar dichos contratos. Entretanto se conoció que Judith Pérez es la nueva encargada de la oficina de servicios públicos del distrito.
Piden nulidad
Los promotores del debate, los concejales David Múnera y Andrés Betancourt, pidieron luego de la intervención informativa de Castellanos, rápidos resultados a la investigación de la contratación del aseo público.
Para Múnera, el otrosí a los contratos “pone al Distrito a reconocer unos pagos que no estaban en el contrato de concesión (en 2006) y tiene unas implicaciones económicas y tarifarias que afectan a los usuarios”.
Según Múnera las empresas de aseo no han cumplido nunca con los equipos.
“El recaudo ha aumentado de $20 mil millones a 36 mil millones en seis años, es decir un 100%; y ahora el otrosí tiene mejores prebendas para los concesionarios, de un contrato que está demandado por el mismo Distrito desde 2006”, dijo el concejal del Polo.
Para Betancourt en cambio “estaría incurriendo en una falta disciplinaria el alcalde (Campo Elías Terán) y el encargado (Felipe Merlano), así como el funcionario delegado (Diana Figueroa) por omisión y extralimitación de funciones por las actuaciones de la firma de los otrosí”.
Betancourt consideró que debió hacerse una licitación con nuevas empresas y no decidir 19 meses antes del vencimiento de los contratos en 2014.
Varios rifirrafes
Durante las primeras horas de la mañana en la sesión formal del día del periodo extraordinario, la realización del debate citado no recibió el respaldo de la llamada coalición de los “veteranos”, dentro de los que cuentan los concejales César Pión y Alfredo Díaz.
Solo a través de las Comisiones Conjuntas en una sesión deliberatoria, 10 concejales avalaron la realización de la discusión entre ellos Vicente Blel, Pastor Jaramillo, William Pérez, David Múnera, Germán Zapata,Boris Anaya, Rafael Meza, Saray Aguas, Andrés Betancourt y Jaime de Ávila, que luego se fue del recinto.
Alfredo Díaz, David Dáger, Antonio Quinto Guerra, Lewis Montero, Antonio Salim, César Pión y Américo Mendoza, le dijeron no al debate.
El choque de las nuevas coaliciones formadas en la corporación no se hizo esperar.
Pión vs Betancourt
El primer choque se dio entre los concejales Andrés Betancourt y César Pión. “Es a usted a quien más le conviene el debate; usted ha manifestado que Diana Figueroa es amiga suya”, dijo Betancourt. A lo que Pión le respondió: “No me señale porque nos señalamos; usted trata de satanizarlo todo. No sea irrespetuoso”.
Meza vs Duvinia
La concejal Duvinia Torres, que aún no se acomoda en ninguno de los dos bandos mayoritarios, se salió de casillas al querer hablar por el micrófono desde su curul a lo que el presidente Rafael Meza le dijo “concejala Duvinia, no es cuando usted quiera es cuando yo quiera, usted no tiene el uso de la palabra, yo se la doy en su momento”.
Torres reclamó que no era válido que el debate a las basuras se hiciera porque solo dos concejales tenían la información.
¿Cómo?!
Otro enfrentamiento curioso tuvo lugar entre los concejales William Pérez y Lewis Montero cuando el primero le interrumpió varias veces lanzando la expresión ¿cómo?! De una manera irónica y jocosa. “Tenemos que mirarnos a los ojos”, dijo Montero a lo que se escuchó el ¿cómo?! de William Pérez. Una última frase de Montero: “Todos aquí podemos ser alcaldes”, recibió otro ¿cómo?! de Pérez, a lo que el concejal del PIN le dijo: “señor William Pérez no me mame gallo que yo a usted no le mamo gallo”. Tras esa frase se cerró la sesión.





