Desde siempre se nos ha enseñado que “es malo aguantar las ganas de ir al baño” porque el cuerpo humano está diseñado para eliminar todo aquello que ya no necesita. No obstante, no es común mantener el hábito de defecar u orinar en público.Este viernes, una usuaria de Transcaribe se llevó una desagradable sorpresa al subir a un padrón en la estación del Pie de la Popa.“Eran las 8:00 de la mañana cuando me subí al bus. Cuando ingreso observo que las sillas azules que se ubican cerca al puesto del conductor estaban vacías, noté que mucha gente venía con la nariz tapada y que otra joven rociaba perfume. La situación llamó mi atención pero como tengo gripa, no logré percibir ningún olor. Después, cuando llegamos a la estación del Mall Plaza y una señora que viene junto a mi nota que varios usuarios se quieren sentar en las sillas azules, los frena y me cuenta que había una silla sucia de popó”, contó la joven.El suceso, registrado al interior de un articulado de la ruta 103, causó malestar entre los usuarios que solicitaron más cultura ciudadana en este tipo de casos.El otro incidente, se registró el pasado miércoles 27 de junio, cuando otra usuaria reportó a través de Twitter que venía en un Transcaribe sucio de excremento.El tuit lo acompañó de una fotografía en la que se observa una de las sillas azules cuyo asiento está tapado con papel. No, es que no se pearon, LITERAL SE CAGARON pic.twitter.com/MRHfqv2pos— Rosa Elvira (@_RoseTR) 27 de junio de 2018Transcaribe informó que ante estas eventualidades, se procede a evacuar el bus para que el operador lo lave y se vuelva a prestar nuevamente el servicio.De igual forma hizo un llamado a que los usuarios adopten y apliquen las normas del buen uso del sistema contempladas en el Manual del Usuario. SANCIONESSegún el nuevo Código de Polícia, la multa por orinarse o defecar en espació público es de $786.000. La desagradable sorpresa se registró en un articulado de la ruta 103. Julio Castaño- El Universal.