Relato de un ciclista cartagenero en época de trancones

26 de noviembre de 2015 03:32 PM

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Cuando estaba en el colegio iba todos los días en bicicleta. Entré a la universidad y lo seguí haciendo. Ahora trabajo en el Centro Histórico y lo único que ha cambiado es que tengo una mejor bicicleta. No sé de dónde nació este gusto, solo sé que siempre odié las busetas, su música, sus mañas y sus trancones.

Mi nombre es Jhoan Castillo, tengo 26 años, vivo en La Castellana y todos los días me movilizo por Cartagena en dos ruedas. Su motor; mis piernas. Mi carretera; los huecos que me dejan carros, busetas y motos. No importa el día o el tráfico, siempre llego a tiempo a mi destino.

Sí, en Cartagena hace mucho sol. Demasiado. Pero en buseta siento más calor. Estás atrapado en un cajón metálico y no depende de ti avanzar por el camino. El capitán de la buseta es el conductor. Él decide la velocidad, la música, su asistente, el cobro y hasta dónde te quiere dejar.

HACERLE EL QUITE A LOS TRANCONES

Por estos días los trancones se agudizaron por el cierre de carriles de Transcaribe. La gente se vuelve loca porque hay menos espacio para las busetas y los carros particulares; yo me vuelvo loco porque desde el inicio del proyecto no pensaron en construir una ciclovía. Ya es muy tarde, para la ciclovía y para quejarse. Lo que se hizo se hizo.

Me sorprende el crecimiento que ha tenido la bicicleta como medio de transporte en Cartagena, pero me sorprende menos cuando veo a miles de personas atrapadas en un trancón. Me sorprende que la gente se queje ahora de los trancones que supuestamente genera Transcaribe porque desde que yo me acuerdo, siempre ha habido trancones. Por eso es que ando en cicla y no en carro.

El martes, el día del caos, yo llegué al centro en 30 minutos. Pasé por un lado de la fila de carros, vi a la gente echar madres en Chambacú, personas en la India Catalina igual de sudadas que yo, y un articulado naranja al frente de la torre del reloj. Confieso que me metí por el carril exclusivo, era un gusto que no podía dejar de probar. Toda una carretera para mí solo.

Al final, las personas se tendrán que acostumbrar. Al igual que yo lo hice con mi bicicleta. Invito a todos los cartageneros a que se sumen al movimiento de bicicletas en Cartagena. Quizás, si somos muchos, algún día nos den un carril exclusivo a nosotros.

TRANSCARIBE

Sobre Transcaribe, creo que sería un bus en el que sí me montaría. Creo que le faltan muchas cosas para ser perfecto y que sí se está improvisando para ponerlo en marcha. Pero me da igual si lo inauguran solo para que Dionisio (Alcalde de Cartagena) salga en la foto. Creo que se lo merece. Si no fuera por él aún estaríamos pasando por arriba de la Loma de Bazurto. Mi opinión es que hay gente que quiere frenarlo para que sea Manolo el de la foto.

Sea como sea, por lo pronto, seguiré en mi bicicleta. Aún tengo fuerza en las piernas y no me veo con la cara larga sentado en una buseta. La cara que tienen miles de cartageneros y que espero cambie cuando viajen por el carril exclusivo de Transcaribe. Que tengan la cara sonriente que yo tuve el día en que la vía fue solo mía. 

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