Por una llamada que un recluso le hizo desde la Cárcel Palogordo, en Girón (Santander), Glenia Morales se enteró del homicidio de su hijo. Joiner Mariano Iriarte Morales, de 22 años, fue asesinado por su compañero de celda, alias el Puchi. El crimen ocurrió el domingo a las 7:30 de la noche, en el patio 5 del centro carcelario. Al parecer los dos reclusos, ambos condenados por el delito de homicidio, se trenzaron en una riña a muerte cuyo motivo se desconoce.
Lo cierto es que Iriarte Morales, conocido como Marianito, recibió tres puñaladas en el pecho y quedó tendido junto a su camarote. Guardianes del Inpec lo trasladaron en una ambulancia al Hospital Universitario de Santander, pero llegó sin signos vitales.
Alias el Puchi, que paga una condena de 11 años, ahora tendrá que responder por el asesinato de Iriarte, con quien compartió celda los últimos tres años.
“El Inpec ni ha llamado”
En la calle La Iglesia, en el barrio La Quinta, los familiares de Joiner Iriarte esperan el cuerpo del joven, sin saber en realidad qué sucedió. “Llamó un preso que era amigo de él y nos dijo que el compañero de celda mató a Joiner cuando estaba durmiendo, sin ninguna razón. El Inpec no nos ha llamado para informarnos lo ocurrido. Cuando la mamá de Joiner empezó a averiguar dijeron que lo iban a traer, pero han pasado 4 días y no se comunican”, dice una allegada a la víctima.
Según la mujer, la última vez que hablaron con Iriarte fue el domingo a las 4 de la tarde, tres horas antes de que lo asesinaran.
“Nos llamó y nos dijo que estaba bien. No lo notamos preocupado, ni comentó nada extraño. Solo pidió hablar con su hija y nos repitió muchas veces que la cuidáramos. Él estaba estudiando y trabajando dentro de la cárcel porque quería cambiar de vida”, dice la familiar. Una tía de Joiner Iriarte viajará hoy a Girón para traer a Cartagena el cuerpo del joven. “No vamos a esperar más al Inpec que ni ha llamado para darnos el pésame. Esperamos que por lo menos haya una investigación para tener certeza de lo que sucedió”, finaliza la allegada.
Preso por homicidio
El 11 de abril de 2007, delincuentes asesinaron al suboficial de la Armada Nacional, Oswaldo Arroyo Morales. Al militar le dieron dos balazos en la puerta de su casa, porque se opuso a entregar su celular. El homicidio ocurrió el la Séptima etapa del barrio Nuevo Bosque. Por ese crimen, la Policía capturó el 20 de abril de ese mismo año, a Joiner Iriarte Morales y a Edwin García Olier. Los jóvenes fueron condenados a 15 años de cárcel, cada uno, por el delito de homicidio agravado en concurso con porte ilegal de armas de fuego. Iriarte Morales pagó dos años de su sentencia en la Cárcel de Ternera, pero en 2009 lo trasladaron para Girón (Santander). Dicen los allegados del joven, que por su buena conducta y estudiar en su centro de reclusión, le rebajaron la pena a 7 años.
“A él se lo llevaron para la cárcel de Palogordo sin notificarle a él ni a nosotros. Al mes de estar allá fue que Luis pudo llamar y nos contó. Por su buena conducta, en dos años iba a salir de la cárcel. Eso era lo que él más anhelaba para estar con su hija. Regresa antes, pero en un ataúd”, dice un familiar de Iriarte.
