A las 8:30 de la mañana de ayer se inició la segunda audiencia del juicio oral contra Rony Villa Ariza, sindicado de asesinar a su novia de 17 años, Riyerlin Banquez Salgado, el 29 de agosto del año pasado en el barrio La María.
Villa Ariza, quien se entregó ante el Fiscal 11 de la Unidad de Reacción Inmediata de Barranquilla el 7 de septiembre de 2011, y quien siempre negó el crimen, ayer decidió aceptar su responsabilidad ante la Juez Sexta del Circuito de Cartagena.
“Él se declaró culpable. Le dijo a la juez que él se hacía responsable, pero que tuviera en cuenta que no lo hizo como algo premeditado”, dijo Yira Banquez, madre de Riyerlin, quien se niega siquiera a pronunciar el nombre del asesino de su hija.
La impotencia y la sed de justicia se notaban en el rostro de la adolorida madre, quien fue la única autorizada a ingresar a la sala de audiencias, pues una vez llegó el acusado, la juez del caso determinó que la audiencia sería privada por la seguridad de Villa y porque se iba a escuchar a un testigo oculto. Sin embargo, Yira Banquez aseguró que durante el juicio, que no duró más de 30 minutos, no se presentó ningún testigo y el único que habló fue Villa Ariza, quien se acogió al cargo de homicidio agravado.
Las únicas palabras de Yira Banquez fueron “Déjenlos que Dios hace justicia”. Los familiares de Riyerlin siguieron al confeso asesino hasta la puerta del Cuartel del Fijo, mientras coreaban, “¡Asesino, bestia, matón!. ¡A Riyerlin no la devuelven, pero tú vas a parar al infierno!”.
¿Concesiones?
A pesar de que a la familia de Riyerlin no se le permitió entrar al salón de audiencias, quienes si se hicieron presentes una ves terminado el juicio fueron los familiares de Villa Ariza, como la abuela. La anciana entró a ver a su nieto, quien está detenido en una cárcel de Barranquilla como medida de seguridad.
Extraoficialmente, se conoció que se pretendió una especie de acuerdo donde se rechazan los agravantes para la condena, imputados por tratarse de una menor de edad. Entre estos está la sevicia.
Sin embargo, por negarse los agravantes y porque Villa no tenía antecedentes penales, su condena se establecería en 25 años de cárcel, pero con una rebaja de hasta un tercio de la pena por allanarse a los cargos, y más si se le acepta el atenuante de ira e intenso dolor.
Pero solo hasta el 27 de agosto, dos días antes del aniversario del horrible asesinato de Riyerlin, se conocerá la condena de su asesino, quien la apuñaló, la degolló y mutiló. Al hombre lo mandaron de vuelta a la Cárcel de El Bosque en Barranquilla, y regresará a Cartagena para su juicio el día estipulado.
MUJERES SE PRONUNCIAN
A través de un comunicado, la Mesa del Movimiento Social de Mujeres de Cartagena y Bolívar, rechazó la actitud del Gobierno Distrital frente a los continuos asesinatos de mujeres en la ciudad.
“En la marcha de rechazo contra los asesinatos de mujeres a la que asistió la administración distrital en pleno, el señor Alcalde pronunció un discurso en el que ni siquiera se compromete con una política seria de prevención de las violencias contra las mujeres”.
Además, señala que consecuencia de esto son los dos homicidios de mujeres: Antonio José de Sucre y El Pozón.
“Señores gobernantes, no les corresponde a ustedes liderar marchas de protesta, ni hacer minutos de silencio, sus competencias legales son investigar y capturar a los asesinos, hacer políticas de prevención y cumplir lo dispuesto en la Ley 1257 de 2008 y sus cuatro decretos reglamentarios, así como educar a la sociedad en el respeto por las mujeres, la diversidad y la vida”, señala.
