Como una nueva oportunidad que Dios les dio a todos, cataloga Enrique Lozano, conductor de la Van accidentada ayer en la tarde, en la subida al municipio de Turbaco, el hecho de que sus pasajeros y él hayan salido ilesos de tan aparatoso accidente. (Lea aquí: Accidente en la Troncal de Occidente, en la subida a Turbaco)
Enrique Lozano conducía la Van de placas TVB -273 que cubre la ruta intermunicipal San Juan Nepomuceno-Cartagena, en un servicio puerta a puerta.
De la ciudad salió con ocho pasajeros, cinco de ellos jóvenes y niños. Los tres restantes eran adultos. El vehículo, que apenas tiene siete meses de uso, tiene capacidad para 11 usuarios.
Cuenta Enrique que todo iba normal, pero cuando llegaron al sector de Montana, en la subida al municipio de Turbaco, se dio cuenta que la volqueta que venía en sentido contrario se les venía encima, por lo que no tuvo más remedio que hacer un zigzag para evitar chocar de frente. Sin embargo, la volqueta les alcanzó a rozar una de las llantas traseras y fue lo que los volteó.
“Dimos dos vueltas y quedamos llantas arriba. Todo pasó tan rápido que uno no alcanza a saber qué está sucediendo. Yo no sentí nada. Uno queda como aturdido. Escuchaba los gritos de mis pasajeros, pero afortunadamente estos alcanzaron a salir rápido. A mí fue el último que me sacaron porque la parte del conductor fue la que quedó más aplastada.
“Algunos de los pasajeros se golpearon, pero no fue nada grave.
“Cristo nos cubrió con su sangre preciosa. Hay que agradecerle a Dios que siempre está pendiente de sus hijos cuando uno se pone bajo su protección. Tenemos que estar conscientes que Dios nos dio una nueva oportunidad a todos”.
Enrique Lozano lleva 13 años conduciendo vehículos de servicio público y, según dice, es la primera vez que tiene un accidente de esa magnitud.
Todos los pasajeros son oriundos de San Juan Nepomuceno, cuya comunidad quedó sobrecogida por la noticia y dan gracias a Dios por librarlos de una tragedia que pudo ser mayor, más cuando todos los que vieron cómo quedó el vehículo dicen que fue un milagro el que no haya habido muertos.
EL ACCIDENTE
En el accidente, ocho personas resultaron heridas, todas pasajeras de la buseta de Arjona, de placas placas SBK-766, la cual circulaba detrás de la Van que iba con rumbo a San Juan.




