Una vez más un sitio de máquinas tragamonedas se convierte en escenario de la tragedia.
Dos días después que un bicitaxista fuera asesinado al interior del negocio Club Playables, en la entrada de Las Gaviotas, un pistolero arremetió en la vía principal de La Esperanza, en un local del mismo tipo.
El hecho ocurrió ayer, a la 1:30 de la tarde, en el local de nombre La Ramada, que está en la entrada principal de La Esperanza. Esta vez los muertos son dos.
Las víctimas son Felipe Aguilar Ortiz, de 32 años, y Héctor Suárez Colorado, de 55. El primero era un cliente del sitio y el segundo un trabajador. Minutos después del doble homicidio la Policía capturó a tres sujetos. A uno de ellos le encontraron un arma de fuego.
La Policía también tiene como prueba principal un video de una de las cámaras de seguridad del local de máquinas tragamonedas, en el que habría quedado registrado el doble crimen.
No hubo héroe
Las primeras versiones indican que Felipe Aguilar jugaba en una de las máquinas tragamonedas. De pronto llegó el sicario, que se hizo pasar como cliente.
Apenas el sicario vio la oportunidad, sacó un arma de la pretina de su pantalón y le dio varios balazos a Felipe, matándolo en el acto. Supuestamente, mientras el delincuente intentaba escapar, Héctor Suárez, quien trabajaba como aseador del lugar, quiso detenerlo. El heroico acto terminó por salirle mal y el sicario también le dio varios balazos, causándole una muerte instantánea.
Minutos después, parientes de las víctimas llegaron al lugar y empezaron las escenas de dolor y drama.
Recuadro
Descartan extorsión
El coronel William Ruiz Garzón, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Cartagena, descartó que el ataque del pistolero haya tenido que ver con una supuesta extorsión, como algunos rumoran, y asegura que los propietarios del negocio no han hecho denuncias por este delito.

