En un acto de total intolerancia el peleador profesional Deivis Pérez y un hincha de Junior se enfrentaron a golpes en las afueras del estadio Roberto Meléndez, todo porque el seguidor del equipo barranquillero le ofendió con palabras soeces porque el pugilista llevaba puesta la camiseta del Atlético Nacional.
El hecho se registró en la mañana de este miércoles, cuando Pérez se acercaba al escenario deportivo para realizar sus labores de entrenamiento en el gimnasio, ubicado en ese sitio.
“Uno de los de la barra del Junior me grita que porqué tenía la camiseta de Nacional. Le digo que no soy nacionalista ni juniorista que no soy de nadie. La tengo porque es una prenda de vestir, le dije. En eso me metió una patada y como sé pelear me defendí metiéndole dos trompadas y lo derribé. No lo seguí rematando porque reaccioné”, dijo el boxeador Pérez, quien hace poco estuvo combatiendo por un título mundial de boxeo en Ciudad de Panamá, donde perdió por decisión.
Pérez, nacido en Apartadó, Antioquia, dijo que “yo me entreno todos los días en el Estadio Metropolitano y no sabía que Junior entrenaba y me vine con esta camiseta. Además la usé porque me la pongo normalmente, pero no porque sea fanático de Nacional”.
Un agente de Policía que estaba cerca del lugar dijo que Pérez se enojó porque el seguidor del equipo barranquillero le gritó: “Junior es el manda la parada”. Lo cual habría enojado al peleador que fue y encaró al muchacho y después se enfrentaron a golpes.
CONCILIARON
Ambos jóvenes fueron trasladados a la URI de la Fiscalía, uno para que pusiera la denuncia y el otro para que respondiera por el presunto delito de lesiones personales.
Sin embargo, un fiscal ayudó a que las dos partes conciliaran. “Él me pidió una suma de dinero por tres meses, pero yo le dije que no tenía esa plata, entonces acordamos una cantidad”, afirmó el boxeador.
El deportista quiso darle un consejo a sus compañeros “quiero decirles a los muchachos que no hagan estas cosas en la calle. Uno tiene que ser muy responsable. Aconsejo que deben ser tolerantes ante este tipo de situaciones, aunque yo actué en defensa propia porque él me agredió primero”.
