Como Jairo Luis Rodríguez Camargo y Jair Alexander Urueta Vargas, fueron identificados los dos hombres que en la tarde del viernes fallecieron tras recibir una descarga eléctrica cuando realizaban el mantenimiento de unas bodegas en la calle 29B con carrera 26, barrio Rebolo de la ciudad de Barranquilla.
Se conoció que los dos obreros estaban encargados de impermeabilizar la estructura y hacer algunos arreglos en la fachada del lugar. Este viernes los dos obreros terminaron su trabajo en una amplia zona de las bodegas y se vieron obligados a mover el andamio de más de seis metros de altura en el que laboraban para poder seguir trabajando.
Ambos se bajaron de la estructura de hierro y procedieron a empujarla sobre la acera, sólo avanzaron en línea recta unos metros porque delante de ellos había una pila de arena que les estorbaba el paso y que debían esquivar.
Al tratar de hacer un zigzag, los obreros no se dieron cuenta de que la parte de arriba del andamio estaba al mismo nivel de un cable de alta tensión que abastece de energía eléctrica el sector.
Todo el voltaje que conducía el alambre de cobre se pasó a la estructura de hierro que Rodríguez y Urueta movían, matándolos en menos de un segundo.
Personas que pasaban cerca del lugar, al igual que otros trabajadores de la bodega, intentaron salvar a los obreros, pero no sabían cómo hacerlo. Uno de los trabajadores buscó un tablón con el que empujaron el andamio hasta separarlo del cable.
Los moradores del sector describieron como angustioso el momento en que la gente intentaba salvar a los muchachos de 22 y 23 años.
“Cuando separaron el cable nadie sabía si se podían acercar a auxiliarlos, pero cuando alguien los tocó dijo que ya estaban muerto. Quedaron con las piernas quemadas. La candela les salió por los pies. Ellos no alcanzaron a decir nada ni a gritar”, afirmó una vecina.
