Hace tres años Luis Guillermo Urueta Cantillo perdió a su madre en un trágico accidente, cuando iba de parrillera en una moto.
Ayer, a las 6:40 de la mañana, el turno en morir fue para él. El joven, de 23 años, fue asesinado en la loma de Turbaco en la entrada del sector Montana.
Un pasajero del bus, de la ruta Turbaco- Paraíso, en el que trabajaba, pidió la parada en ese sector y luego de bajarse sacó un arma y le dio varios balazos.
El delincuente huyó y Urueta Cantillo quedó tendido en la carretera asfaltada. El pánico en los pasajeros del bus no se hizo esperar. Los gritos fueron muchos.
Luego que los pasajeros perdieron de vista al asesino, se bajaron del vehículo e intentaron socorrer al herido, pero ya no había nada que hacer.
Los balazos que la víctima recibió en el tórax lo mataron en el acto. La Policía fue avisada del hecho y de inmediato se inició un plan de captura.
Se cerraron todas las vías de escape posibles y hubo requisas a personas y vehículos por toda la zona. Pese a todos los esfuerzos, el delincuente escapó.
Las autoridades investigan el hecho y tratan de esclarecer los móviles del homicidio. El asesinato ha causado revuelo en Turbaco pues la víctima hace solo unos meses se mudó de allá, y se vino con su mujer a Cartagena, al barrio La Candelaria. La mayoría de sus parientes viven en Turbaco y son dueños del picó El Satélite.
En la primera vuelta
Conocidos de Urueta Cantillo cuentan que era muy trabajador y todos los días se levantaba bien temprano para realizar sus labores.
A las 6 de la mañana ya estaba junto al cementerio Jardines de Paz, en el bus en el que cobraba. Ayer hizo lo mismo.
Dicen que el bus, de placas UAE-050, iba de –Cartagena a Turbaco, de hacer su primera vuelta. Al parecer, el asesino habría subido al vehículo mientras hacía estación en El Recreo.
Muchos creen que ya tenía su fechoría planeada y que un compinche en un vehículo lo habría esperado cerca del punto donde se bajó, para ayudarlo a escapar.
En la ciudad se rumora que la víctima era familiar de un presunto narcotraficante en Turbaco, que está tras las rejas. Sin embargo, hasta ayer las autoridades no confirmaban dichos rumores.

