Ricardo y Jhon llegaron a Cartagena el viernes por la tarde, en la noche sicarios los asesinaron en un billar del barrio Villa Estrella.
Ricardo Manuel Babilonia Martínez, de 21 años, y Jhon Breiner Hurtado Ramos, fueron las víctimas del ataque de pistoleros en el billar El sol de la Carolina, en Villa Estella, la noche del viernes. Babilonia murió en el lugar de los hechos, Hurtado fue conducido a la Clínica la Madre Bernarda a donde llegó sin signos vitales.
Ricardo, quien residía en el barrio Alto Bosque de Turbana junto a sus padres, salió de su casa a las 3 de la tarde y le dijo a su mamá que regresaba en un rato.
“Él salía a hacer sus carreras y después regresaba pero ese día no volvió. Estuvimos pendientes pero él a veces se quedaba en la casa de Kelly (su novia) en el sector El Campo”, relata María Martínez, madre de Babilonia.
La ausencia les extrañaba, pero nunca se imaginaron que la tragedia habría llegado a su casa.
“Eran las 12 de la noche y él no había llegado y a las 2 de la mañana que me paré para irme a trabajar tampoco estaba mi mujer fue la que se enteró a las 6:30 de la mañana del sábado. Cuando me llamaron yo no lo creía”, dice Ricardo Babilonia, padre de la víctima.
Un tío del joven asesinado se enteró por rumores que rondaban en el pueblo y llamó a María Martínez quien inmediatamente viajó a Cartagena para conocer la suerte de su hijo.
María asegura que no conocía al compañero de Ricardo. De la misma manera en Turbana parece que nadie supiera de la existencia de Hurtado Ramos, aunque algunas personas indicaron que vieron salir del pueblo a Ricardo en compañía de otro joven que se presume fue con quien fue hasta el billar donde fue asesinado.
Desde que terminó el bachillerato trabajaba como bombero de la estación de gasolina de Turbana, sin embargo, hacía tres meses había dejado ese trabajo y se dedicaba ocasionalmente a arreglar motos y a hacer carreras como mototaxista. Era el menor de tres hermanos.
No hay capturas
La Policía Metropolitana de Cartagena no reportó capturas por este hecho, mientras que los ciudadanos comienzan a cuestionar sobre la seguridad de la ciudad de cara a las fiestas de noviembre, sobretodo cuando falta solo una semana para que se realice el primero gozón de las Fiestas de la Independencia 2012.

