La muerte les llegó a Jainer Romero De ávila, de 24 años, y Kevin Sierra Pautt, de 26, mientras jugaban ludo en un parque del barrio Nuevo Porvenir, el viernes alrededor de las 11 de la noche.
Los jóvenes habían pasado varias horas compartiendo con varios amigos cuando llegaron los verdugos.
Según indicaron varios testigos, una moto se estacionó en una esquina y un hombre, que descendió de ella llegó hasta donde se encontraban los jóvenes y disparó contra Jainer, quien recibió cuatro balazos.
Kevin, quien se encontraba sentado, intentó pararse para correr cuando el pistolero lo detuvo a balas. Dicen quienes presenciaron la escena, que Kevin recibió tres disparos entre pecho y espalda y todos los recibió en pie. Desplomándose en cuanto su verdugo se fue.
Jainer fue auxiliado por varios vecinos y conducido a la Clínica Madre Bernarda, donde falleció. Por su parte, Kevin fue conducido por su hermano al HUC, donde perdió la batalla con la muerte.
Jainer Romero residía en el barrio Nuevo Porvenir, a media cuadra del lugar de los hechos con su familia, deja un hijo pequeño y a su mujer embarazada. Era el mayor de 7 hermanos y ocasionalmente trabajaba como ayudante de albañilería.
Su familia dice desconocer detalles sobre su vida, aunque varias personas concordaron en decir que Romero estaría implicado en el asesinato de una mujer que habría sido su pareja. El hecho ocurrió en el mes de julio del año pasado en ese mismo barrio.
Las balas no eran para él
Por su parte, Kevin Sierra Pautt, de 26 años de edad, había salido desde las 11 de la mañana del viernes a trabajar como mototaxi en la moto de su propiedad.
Su mujer, María Torres Figueroa, habló con Kevin por última vez a las 8 de la noche, cuando lo llamó para saber por qué no había llegado a su casa en el barrio Chapacuá, a cenar.
“Me dijo que estaba jugando ludo en el Nuevo Porvenir y que después llegaba a la casa. A las 11:30 fue cuando me dijeron que lo habían matado”, dice la viuda.
Su familia insiste en que Kevin, se ganaba la vida como mototaxista y no tenía amenazas ni problemas con nadie, por lo que afirman que las balas no eran para él, sino únicamente para Jainer. Afirman además que después de dispararle, los sicarios se hicieron señas de que se habían equivocado.
Kevin fue trasladado por un hermano hasta el Hospital Universitario del Caribe, pero los esfuerzos de los médicos fueron infructuosos y murió mientras era atendido.

