El inaudito caso de intolerancia del que fue víctima Aníbal Prins Díaz en plenos festejos del 11 de noviembre, terminó cobrando su vida el martes en la noche.
El hombre murió en una camilla del Hospital Universitario del Caribe (HUC), tras la paliza que le dieron ocho sujetos en el sector El Hoyo de La Esperanza.
Sus parientes aseguran que el repartidor de carnes, de 45 años, recibió patadas y trompadas. También lo agredieron con palos, y todo porque no quiso dar plata en un retén novembrino que hacían sus agresores.
El hecho tiene indignados a los allegados y vecinos de Aníbal, quienes exigen a las autoridades medidas severas contra los victimarios.
Aníbal Prins vivía en la calle 51 de La María en compañía de varios hermanos. Deja dos hijas.
Muerte lenta
Aníbal Prins trabajaba en un abasto en el sector La Bonga, en La María. Era el encargado de repartir la carne en tiendas de la zona, por lo que era muy conocido.
Sus allegados cuentan que era un hombre trabajador y que antes de las 6 de la mañana, todos los días, empezaba a llevar los pedidos.
El día que recibió la paliza que lo llevó a la muerte, salió de su casa a la hora habitual.
Al mediodía terminó su trabajo y a la 1 de la tarde fue a buscar a un amigo que vive en el sector El Hoyo de La Esperanza para convidarlo a tomar unas cervezas, pero no lo encontró.
“De regreso a la casa se encontró con una cabuya en la mitad de una calle, en la que unos ocho sujetos pedían plata a cambio de no mojarlos. Parece que él les dijo que no les iba a dar nada y esto como que le molestó a uno de los hombres. Ahí fue que entre todos le cayeron. Lo agarraron a patadas y trompadas. También le dieron con palos. Entre sus agresores estaba un hombre al que él conocía”, relata Doris Prins, hermana de Aníbal.
“Pudo salvarse”
Lleno de dolor por todas partes, Aníbal se retorcía en el piso. Minutos después, amigos suyos llegaron en su ayuda y lo llevaron al CAP de La Esperanza.
“Allí estuvo por varias horas y luego lo mandaron para la casa. A él le dolía todo, pero a pesar de ello hablaba y alcanzó a contarnos lo que le había pasado. El lunes en la noche se puso mal y lo volvimos a llevar al CAP de La Esperanza, pero solo estuvo allí un par de horas y luego le dieron de alta. Ayer- martes- empezó a convulsionar en la mañana y lo llevamos nuevamente al mismo CAP. Allí estuvo durante todo el día, pero no le hicieron ni una sola placa para ver qué tenía. A las ocho de la noche empeoró y lo remitieron en ambulancia para el Hospital Universitario. Allá llegó a las ocho de la noche, pero dos horas después falleció. Los médicos me dijeron que si lo hubiesen llevado horas antes, podrían haberlo salvado”, relata Doris Prins.
Balance de fiestas
La Policía entregó su balance oficial de las fiestas en noviembre, controladas por 4.180 uniformados. Durante ese periodo la institución se incautó de 1.934 buscapiés, 5 kilos de carbón vegetal, 38 baldes, 269 cuerdas, un picó y 3.465 latas de espuma. Unas 68 personas fueron capturadas, entre ellas 8 el delito de homicidio. También fueron incautadas 10 armas de fuego y 1.431 armas blancas. De igual forma la Policía inmovilizó 87 motos y 13 carros.
