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Sucesos

Su marido le cortó una mano de un machetazo

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Desde que empezó su relación con el padre de su hijo, María Teresa Niño Gélez habría sido víctima de los celos obsesivos del hombre que, al parecer, también la golpeaba. De eso solo se enteró hasta ayer Shirley Méndez Vizcaino, su madre, cuando terminó siendo una víctima más del conflicto que hoy tiene revolucionada a los vecinos de la calle María Teresa del sector Ricaurte, en Olaya Herrera.
Shirley Méndez asegura que el sujeto agarró un machete e intentó matar a su hija el martes, a las 5 de la tarde. En medio del salvaje ataque le cercenó la mano izquierda de un solo tajo. Todo ocurrió en la casa donde vive la pareja, que tiene un hijo, de apenas 2 meses.
Shirley dice que el sujeto, que a la vez es primo de su hija, también le dio un machetazo en el brazo izquierdo, cuando intentaba ayudar a su hija. En la herida le cogieron 80 puntos de sutura.
La mujer dice que minutos después del hecho la Policía atrapó al agresor, que fue puesto a disposición de la Fiscalía. La madre de la joven, de 21 años, dice que el ataque ya lo denunció y espera que las cosas no se queden así. Exige un castigo ejemplar para el agresor.
La encerraba en su casa
Parientes de la joven afectada cuentan que tenía poco más de un año viviendo con su marido. Aseguran que el hombre la maltrataba físicamente y que era muy celoso.
“Cuando discutían la encerraba en la casa y le daba candado a las puertas. Le pegaba cada vez que quería, pero nosotros no nos enterábamos porque ella no nos decía nada. Ahora en últimas fue que nos contó lo que le pasaba. Me dice que no había dicho nada antes porque su marido le decía que si contaba algo le mataba a la familia entera”, relata Shirley Méndez.
Dicen que el martes María Teresa salió un momento con su hijo a la casa de una vecina, cuando su marido mandó a buscarla para que cocinara. Ella se habría negado, por lo que este se llenó de ira.
“Al rato se fue para la casa y al llegar su marido empezó a gritarla y a empujarla. La llevó al patio a la fuerza y le dijo que todo se iba a acabar. Agarró un machete y le iba a dar en la cabeza, pero ella metió la mano y ahí fue que se la cortó. Yo tomé un palo y le pegué en la espalda y en ese momento me dio el machetazo a mí. Luego, salió corriendo de la casa y escapó, pero después lo agarró la Policía”, explica Shirley Méndez.
A ella y a su hija la llevaron a la Policlínica de Olaya y de allí las remitieron en ambulancias a la Clínica Blas de Lezo. Pese a que los familiares de la joven aseguraron la mano cercenada, no se pudo hacer nada. Los médicos dijeron que la herida comprometió parte del hueso del antebrazo, y tuvieron cortarle un poco más arriba. La joven se recupera en la clínica, pero no para de llorar.

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