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Vecinos de Linda Mar le dijeron a El Universal que no quieren que la señora Dáger y el señor Palacio vuelvan a ingresar a ese Conjunto Residencial por el caso de violencia intrafamiliar.
Una disputa familiar enrareció el ambiente del Conjunto Residencial Linda Mar en el barrio Crespo el domingo por la tarde. Los gritos, improperios y agresiones paralizaron a los niños que jugaban en el parque y dañaron la paz de un día tranquilo.
El enfrentamiento ocurrió cuando un padre de familia separado fue a llevar a su hijo a la casa de su madre. El niño tiene visitas reguladas por un fallo judicial. Este fin de semana, como cada 15 días, el padre del niño, Rafael Palacio Dager, estuvo con él y lo fue a llevar a casa de su ex esposa, María del Pilar Franco.
“Ellos (Rafael Palacio Dager y Miriam Dáger) llegaron hasta el parqueadero del conjunto y se quedaron un rato. Yo estaba en la puerta de mi casa con mi bebé de dos meses y medio y esperé a que mi hijo se bajara y llegara hasta la casa”, dijo María del Pilar Franco, ex esposa de Palacio Dáger y ahora compañera sentimental de Raimundo De la Espriella.
Pero el niño llegó primero al parque, en medio del conjunto, a donde estaban sus amiguitos, y al llegar a la casa le dijo a la mamá que quería quedarse jugando.
“Yo le dije que entrara y organizara las cosas del colegio primero y el niño se puso a llorar porque no quería entrar, entonces yo pongo a mi bebita en su corral y salgo a cargar al niño y cuando veo es que Rafael y su mamá vienen corriendo y comienzan a agredirme”.
Ella –dice Franco- llama desesperada entre golpes a su actual compañero sentimental, Raimundo De la Espriella, quien sale, entra a María del Pilar y a su hija a la casa e intenta cerrar las puertas de la vivienda.
“Ellos comenzaron a patear las puertas de vidrio y las desencajaron, partieron una cerca que tenemos en la terraza y nos gritaban muchas vulgaridades”.
En ese momento los hechos se tornan aún más violentos y Raimundo intentó sacar a los agresores del Conjunto Residencial mientras madre e hijo lo golpeaban, según cuenta Franco.
Juez dice que fue la agredida
Por su parte, la juez tercera penal del Circuito, Miriam Dáger, indicó que ella fue la persona objeto de las agresiones de De la Espriella. “Cuando el niño se bajó del carro se escondió en un árbol por miedo de llegar a su casa, cuando cogió fuerza salió corriendo para la casa. Como a dos metros, el pelaito se tira al suelo y comienza a dar gritos, entonces nosotros salimos a auxiliar al niño. Cuando el papá (Rafael Palacio Dáger) cargó al niño, ella (la madre, María del Pilar Franco) se lo arrebató y lo metió a la casa dando gritos y el marido tiró la puerta y le arrancó la manigueta”, dice la Juez de la República.
“Salimos de la urbanización. Cuando ya estamos afuera de la urbanización yo veo que viene el marido de ella corriendo como cuando sueltan a un toro y Rafa me dice ‘mami métete en el carro’. Pero ya estaba ahí, me cogió, me dio unos golpes en la cabeza, me prendió por el pelo, me tiró encima del capó y empujó a mi hijo. Cuando ya mi hijo quiso ayudarme yo tenía a unas personas ayudándome y le decían a él que se calmara”, relata.

Habla la Policía
La juez le indicó a los policías que atendieron el caso que debían capturar en flagrancia a De la Espriella. Sin embargo, El Universal habló con la Policía Metropolitana de Cartagena (MECAR), quien nos dijo que eso no ocurrió. Según la MECAR, a eso de las 6.30 pm reciben una llamada reportando una riña en el mencionado conjunto residencial y al llegar allí encuentran a María del Pilar Franco con huellas de mordiscos y a Raimundo De la Espriella sangrando en la cabeza y aporreado en otras partes del cuerpo. Según la MECAR, a la señora Dáger y al señor Palacio, su hijo, no se les vio ninguna huella de agresión.
Ambos grupos parecían haberse calmado, según el Teniente que atendió el llamado. La Policía, al ver el estado de De la Espriella, lo lleva al CAP de Canapote a que le atiendan los golpes. Luego la Policía lleva a Franco y a De la Espriella a la Fiscalía a poner la denuncia, pero como estaban allí Dáger y Palacio (y según Franco muy agresivos), la Policía volvió a escoltarla a ella y a De la Espriella hasta su casa, en donde los dejaron.
De la Espriella también le muestra a El Universal una radiografía tomada en el Hospital Bocagrande por el operador de turno esa noche, y nos dice que prueba que tiene una costilla rota por la agresión de Palacio y su madre, pero El Universal no pudo hablar con su radiólogo para oír su concepto profesional.
Habla el abogado de Franco y De la Espriella
El abogado de la familia, Armando Noriega Ruiz, dijo a El Universal que “Lo que ha pretendido ahora la señora juez de la república, según he observado, es descodificar un conflicto bajo la declinada protección de una presunta “violencia de género” que no ha existido …; al irrumpir en el inmueble del hogar de mis apadrinados …;para victimizarse de manera ilegítima, e invertir axiológica y jurídicamente su condición de victimarios a víctimas…;” y añadió  que “Mi prohijada, la madre del menor tenía 5 denuncias tendenciosas o temerarias instauradas por la parte antagónica ante la Fiscalía desde hace varios años, de las cuales ya se han archivado 3 y las otras dos tienen igual vocación”. 
Vecinos preocupados
Viviana Casabuenas Juan, residente en el mencionado Conjunto residencial, le dijo a El Universal: “Mi hijo no ha podido dormir con la luz apagada, porque tienen miedo de que a su amiguito le iban a hacer daño, además de todas las palabras que dijo esa señora (Miriam Dáger). Ayer recogimos firmas porque estas personas no son bienvenidas al conjunto porque ingresaron a un sitio privado y ellos violaron la paz que teníamos porque el domingo es muy tranquilo y todos los niños estaban en el parque”.
Relatan que los niños que jugaban en el parque a esa hora se paralizaron y estaban muy asustados, sus padres se quejan de que los niños no durmieron esa noche, por eso no quieren que esos episodios se repitan en su propiedad y prohíben la entrada de quienes ellos describen como agresores a Linda Mar.
Dicen que después de todo, a las 11 de la noche Dáger y Palacio estaban en la urbanización buscando testigos a su favor del hecho que presenciaron, pero los vecinos, según le dijeron a El Universal, testigos de que los Dáger fueron los agresores, se unieron a las denuncias de la familia De la Espriella Franco. Según Franco y De la Espriella, casi todos los vecinos firmaron una queja elevada ante la comisaría de familia en contra de Dáger y Palacio.
Inseguros en su casa
Hoy la familia De la Espriella Franco dice que se siente insegura dentro de su propia casa y teme represalias jurídicas de la funcionaria pública, por ello, ya han escalado el caso a la justicia denunciando las agresiones y tienen medida de protección provisional expedida por una comisaría de familia de la ciudad.
“Lo que más me duele es el daño psicológico que tiene mi hijo. Él se siente culpable de que su papá me quiera matar y así lo ha dicho a sus amiguitos, creo que él piensa que su pataleta originó todo”, dice María del Pilar Franco, quien pide que prevalezcan los derechos del niño ante todo.

De la Espriella resultó con diferentes golpes y una costilla fracturada y tiene riesgo de tener una lesión en el hígado por esta causa.
De la Espriella resultó con diferentes golpes y una costilla fracturada y tiene riesgo de tener una lesión en el hígado por esta causa.
La casa de los De la Espriella Franco terminó con verja y puertas partidas.
La casa de los De la Espriella Franco terminó con verja y puertas partidas.
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