Para que opere el Sistema Integrado de Transporte Masivo (SITM) no se ha chatarrizado el primer vehículo del transporte público colectivo de la ciudad.
Aunque la semana pasada la empresa Recuperaciones Naranjo Recycling, sostuvo que iban 140 buses chatarrizados, los representantes de la Unión Temporal SCT Merl, a quienes se adjudicó este proceso en el 2013, dicen que para la entrada en operación de Transcaribe no va el primer vehículo desintegrado.
Alberto Rojo Pérez, representante legal de la empresa desintegradora, explicó a El Universal cuál es la diferencia entre chatarrizar por vida útil (la que estaría haciendo Naranjo Recycling) y la de reducción de oferta, necesaria para operar el sistema y para ingresar los nuevos buses, y que en el caso de Cartagena solo puede hacerlo la Unión Temporal SCT Merl, según la Resolución 0670 del 2013, expedida por el Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT).
“Aquí hay una normativa y unos procesos que no se pueden saltar, y lo que están haciendo es desinformando y enredando más la chatarrización. Los buses desintegrados fueron por vida útil, es decir, el vehículo cumplió sus 10 años, y cuando sale, el cupo queda disponible y el dueño puede reemplazarlo. Las condiciones en la vía no cambian. Ahora, ¿qué necesita Transcaribe? Desintegración (chatarrización) para reducir la oferta, grupo en el que los primeros son los que ya cumplieron la vida útil, pero estos no pueden reemplazarse. Por eso decimos que en este momento no va el primer bus chatarrizado por Transcaribe, porque no se ha desintegrado ninguno para reducir la oferta”, indicó Rojo Pérez.
El proceso debería ser el siguiente: de los 900 buses postulados, el DATT entrega una lista de los que deben arrancar con la desintegración. El Fondo Unificado de Desintegración y Operación (FUDO) estudia todos los papeles y cuando están listos envía los documentos a la Sijín y a la Unión Temporal SCT Merl, y les indican los vehículos que recibirán. Cuando el dueño del bus o la buseta recibe la autorización va a la Sijín y ese mismo día se chatarriza.
“Posterior a eso emitimos un certificado con un protocolo especial y dice: reposición de la oferta Transcaribe, en caso de ser un vehículo al que se le venció la vida útil; o reducción de oferta, en caso de que no se le venza la vida útil, pero deba ser desintegrado para hacerle cupo a Transcaribe”, explicó Rojo Pérez.
Sin la reducción de oferta, no puede entrar el sistema masivo. ¿Por qué? “Para matricular los nuevos buses hay una figura totalmente legal que se llama inicio educativo, que no es lo mismo a entrar en operación. ¿Qué dice la norma? Que para que entre un articulado, deben salir 7 buses y ese protocolo no se ha cumplido. Por eso solo vemos dos articulados”.
Según reportó la empresa, estas son las chatarrizaciones que se han hecho, todas por vida útil, y los chatarrizados serán reemplazados por nuevas buses. En el 2013 fueron 3 buses y 20 busetas; en el 2014, 14 buses y 29 busetas; y en el 2015, van 11 buses y 14 busetas. En total son 91 vehículos en tres años.
Denuncian irregularidades
Además de aclarar la chatarrización de buses en la ciudad, Alberto Rojo Pérez pide que el Ministerio de Transporte intervenga en el proceso de desintegración.
En una misiva enviada a la ministra de Transporte, Natalia Abello, la Unión Temporal SCT Merl señala que “se ha venido observando que por repetidas actuaciones del DATT de Cartagena, se nos pretende vulnerar nuestros derechos adquiridos como la única entidad autorizada por este mismo organismo para realizar el proceso de desintegración de vehículos de transporte público colectivo como requisito de la reducción de oferta por cuenta de la entrada en operación de Transcaribe (..) Mal haría cualquier autoridad en desconocer unos derechos adquiridos a través de un proceso de convocatoria pública (...) es por ello que respetuosamente solicitamos conmine a las autoridades del Distrito de Cartagena a cumplir con la autorización que nos fue otorgada”.
Esta inquietud fue presentada hace aproximadamente tres meses al alcalde Dionisio Vélez Trujillo y al DATT, a través de cartas y derechos de petición.“La gran sorpresa es ver que hay una desintegradora nueva que está chatarrizando buses. Pero hasta ahí no pasa nada porque lo hace por vida útil y eso es legal, estamos en libre competencia. El problema comienza desde el 17 de junio, que nos dicen que ellos tienen la misma capacidad de nosotros para reducir la oferta de buses. Comenzamos a enviar cartas y a decirles que una cosa es vida útil otra es reducción de la oferta, y nos han prestado poca atención”, señaló Rojo Pérez, quien sostuvo que el próximo paso será recurrir a la Superintendencia de Puertos y Transporte, y a la Procuraduría.
Mientras tanto, la Unión Temporal SCT Merl dice tener todo listo para chatarrizar en cuanto estén los recursos y las autorizaciones de la autoridad de tránsito y la fiducia.
Este medio intentó comunicarse con el director del DATT, Jorge Enrique González Marrugo y con el gerente (e) de Transcaribe, Carlos Coronado Yances, para conocer sus posiciones con respecto a estas declaraciones, sin embargo hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

