Indicadores económicos
2017-10-19

Dólar (TRM)
$2.935,66
Dólar, Venta
$2.848,00
Dólar, Compra
$2.680,00
Café (Libra)
US$1,42
Euro
$3.449,10
UVR, Ayer
$252,00
UVR, Hoy
$252,00
Petróleo
US$52,04

Estado del tiempo
2017-10-19

marea

Marea min.: 0 cms.

Hora: 03:59

Marea max.: 21 cms.

Hora: 1:03

Dirección viento: Variable

Intensidad viento: 3 a 17 kms/h

Temp. superficial del mar: 28 ºC

oleaje

Cartagena-Islas del Rosario: 0.7 a 1.1 metro(s) de altura

Estado

estado
Mín. 27 ºC
Máx. 32 ºC

Pico y placa
2017-10-19

Hoy no salen los vehículos con placa:

Vehículos Particulares

De lunes a viernes 7 a.m a 7 p.m

5 - 6
Taxis
7 - 8
Motos
0 - 2 - 4 - 6 - 8

Instan a la ONU a reconocer carga de enfermedad mental

Las enfermedades mentales y el abuso de drogas puede causar estragos en las sociedades y economías mundiales y la Asamblea General de la ONU debería dedicar una sesión especial a la materia, según declararon expertos mundiales de salud este martes.  

Todos los países del mundo se ven afectados por la carga de los trastornos mentales, neurológicos y por uso de sustancias (MNS por su sigla en inglés), pero, a menudo, aquellos que los sufren enfrentan discriminación y abusos de derechos humanos, afirma un artículo publicado en la revista PLoS Medicina.  

“Ha llegado el momento de reconocer en los altos niveles de desarrollo global, es decir en la Asamblea Genaral de la ONU, la necesidad urgente de una estrategia global para la carga de los desórdenes MNS”, afirma el artículo, cuyos autores principales son Vikram Patel, de la London School of Hygiene and Tropical Medicine (Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres) y Judith Bass, de la John Hopkins School of Public Health (Escuela de Salud Pública John Hopkins) en Estados Unidos.  

El artículo argumenta, además, que se necesita inversión en tres areas claves: para expandir el conocimiento de los desórdenes de salud mental, para mayor acceso a programas de cuidado y tratamiento basados en evidencia, y para la protección de los derechos humanos. 

Además, se podría elaborar una lista de principales necesidades que deben ser atendidas y los pasos a seguir en un “Estatuto Popular para la Salud Mental”, en la que realicen aportaciones familiares, investigadores, responsables políticos y otras partes.  

Un total de 25 millones de personas tienen demencia en todo el mundo, un número que se multiplicará hasta alcanzar los 80 millones en 2040, con casi un 75% de los pacientes dementes concentrados en países de ingresos bajos o medios.  

Mientras tanto, los suicidios son responsables de un millón de vidas al año y casi un 4% de todas las muertes del mundo son atribuibles al alcohol.  

La enfermedad mental también induce comportamientos arriesgados que terminan en enfermedades.  

“Los desórdenes depresivos incrementan marcadamente el riesgo de enfermedades no transmisibles, como diabetes, enfermedades cardiovasculares, derrames cerebrales y demencia”, afirma el artículo.  

“Los conflictos, los desplazamientos, la pobreza, la violencia de género y otros determinantes sociales incrementan el riesgo de transtornos MNS”, añaden.  

“Los desórdenes MNS están, a su vez, asociados con un empeoramiento de las circunstancias sociales y económicas, estableciendo un círculo vicioso de pobreza y enfermedad”, explican.  

La mayoría de los gobiernos mundiales deberían de acordar que esta cuestión es lo suficientemente importante como para merecer una sesión especial de la Asamblea General de Naciones Unidas, concluye el artículo. 

“El hecho de que los trastornos MNS afecten a personas en todos los países debería de ser un incentivo para inversiones tanto del sector público como privado en esta iniciativa”, afirma. 

Ranking de noticias

DE INTERÉS

Exprese su opinión, participe enviando sus comentarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los usuarios y no reflejan la opinión de www.eluniversal.com.co. Nos reservamos el derecho de eliminar aquellos que se consideren no pertinentes. Consulte los términos y condiciones de uso.

Para enviar comentarios Inicie sesión o regístrese