La lactancia materna es tan beneficiosa para el recién nacido, como para la madre.
Las bondades de este acto, van más allá del solo provecho que le saca el bebé a consumir la leche materna.
“Los beneficios de la lactancia son inmediatos tanto para la madre lactante como para el recién nacido. Al instante se empieza a proteger al niño contra enfermedades y males futuros, por las propiedades de la leche, pues son tantas que cualquier otra leche por más que intente asemejarse a la materna, no se llega a parecer. En la madre los beneficios de lactar también se sienten muy rápido porque le ayuda a regular muchos aspectos que se desequilibran un poco después del parto, y lo mejor es que todo vuelve a la normalidad en el menor tiempo posible”, afirmó Fabián Rueda, médico pediatra.
Protección para el bebé
La lactancia ni causa alergia ni es mala para los niños.
“Nadie es alérgico a la leche materna, lo único que podría suceder es que la leche de vaca que tome la madre se pase a través de la materna y esta afecte al bebé, pero es muy poco común. La lactancia fortalece el vínculo madre e hijo, ayuda a desarrollar su sistema neurológico e intelectual, y la leche materna está cargada de sustancias que combaten infecciones y ayudan a prevenir alergias como el asma, infecciones respiratorias, dermatitis, y a largo plazo disminuye el riesgo de padecer diabetes tipo 1 y 2, enfermedad de Crohn, muerte súbita, cáncer infantil (leucemia), y enfermedades vasculares, entre otros males”, señaló Rueda.
Por el hecho de no usar biberón, el Pediatra expresa que lactar previene la obesidad en el niño debido a que, “permite que el bebé se autorregule y no se programe para comer más de lo que le da su estómago. El uso del biberón también aumenta el riesgo de que el niño llegue a tener otitis, debido a la alineación entre éste y la trompa de Eustaquio”.
En mamá todo regresa a la normalidad
Se ha hablado mucho de los beneficios que tiene la lactancia en los bebés, y un poco menos de los que tiene para la madre.
Lactar no es un acto egoísta, pues la madre también lleva su lado provechoso.
“Lactar le ayuda a la madre a regresar más rápido a su peso normal, mejora la contracción y disminuye el sangrado, demora más el ciclo menstrual (anticonceptivo), evita el cáncer de seno y de ovario, diminuye la posibilidad de padecer diabetes y depresión post parto, mejora la densidad osea previniendo la fractura de cadera, aumenta la autoestima sobre el papel de madre, ahorra tiempo y dinero”, explicó el Médico Pediatra.
