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Sanar el corazón empieza por los dientes

Hacer del lavado de los dientes un hábito diario y frecuente es una de las batallas que los padres de familia tienen que lidiar con perseverancia.

Contrario a lo que se puede creer, la higiene de la boca debe empezar antes de que broten los primeros dientes.
Esta costumbre se vuelve mucho más importante en los niños con cardiopatías congénitas, es decir con lesiones en alguna de las cámaras del corazón o de los tabiques que los separan. Pueden haber aproximadamente 50 tipos de estas lesiones y aunque son congénitas, es posible que se presenten algunos, meses, semanas o hasta años después de nacer.
Estos niños, antes de someterse a cualquier procedimiento quirúrgico para tratar la cardiopatía congénita, deben realizarse un examen odontológico exhaustivo para descartar cualquier foco infeccioso que pueda poner en riesgo su vida.
La odontóloga pediatra, Verena Polo, vinculada a la campaña Tiéndele la mano a un niño, dirigida a diagnosticar y tratar a los menores con enfermedades del corazón en la ciudad, explica que “si los gérmenes que conviven normalmente en la boca consiguen pasar a la sangre y llegar al corazón, debido a su malformación, pueden producir una infección llamada endocarditis bacteriana o endocarditis infecciosa”.
El streptococcus viridans, microorganismo que se encuentra en la boca, es el responsable del 50 por ciento de los casos de endocarditis, por eso los tratamientos odontológicos aumentan las probabilidades de infección si no se realizan correctamente.
Según la odontóloga, la endocarditis bacteriana es una infección del tejido que recubre el interior del corazón y los vasos sanguíneos; es una enfermedad grave que requiere hospitalización y tratamiento con antibiótico por vía intravenosa de larga duración.
“Cada vez que un niño se somete a un procedimiento quirúrgico se pueden introducir bacterias en el torrente sanguíneo, a pesar de que los glóbulos blancos generalmente destruyen esos gérmenes antes de que se produzca la infección”, explica.
Debido a las características del corazón de los niños con cardiopatías congénitas, es mucho más fácil que los gérmenes sobrevivan y provoquen la infección.
Para reducir los riesgos de endocarditis bacteriana, antes de cualquier procedimiento médico (como los odontológicos y cierto tipo de cirugías), se deben recetar antibióticos específicos.
“Algunos padres interpretan mal esta precaución, creen que las visitas al dentista, incluyendo la limpieza de la boca son peligrosas, que se debe evitar el riesgo dejando de llevar al niño al dentista, esto es incorrecto. Lo más arriesgado es ignorar la salud dental de los niños”, afirma la odontóloga.
Los niños con cardiopatías congénitas deben ir al dentista lo antes posible, usualmente esta primera vista se da entre el primer y el segundo año de edad. Los padres deben seguir las medidas preventivas que recomienden su médico y odontólogo.
La frecuencia de visitas las establecerá el odontólogo, usualmente son dos veces al año. Entre las medidas preventivas el dentista puede recomendar hacer sellamiento de los dientes del niño con un material plástico para protegerlos, endurecerlos y evitar los riesgos de caries.
Este sellamiento usualmente se hace a partir de los 6 años, pero la odontóloga Verena Polo dice que si el riesgo de caries es muy alto, lo mejor es sellarle los dientes cuando salgan las primeras muelas y hacer control dos veces al año.
“El sellamiento hay que colocarlo muy bien. Puede ocurrir que el dentista no escoja bien el diente y por las fosas y fisuras que tienen las muelas no vea alguna manchita negra que puede ser el inicio de una caries y al sellarla sin eliminar la caries está haciendo peor”, explica Polo.

Recomendaciones
- Lavarse los dientes muy bien después de cada comida. Los niños entre los 6 y los 16 meses hay que limpiarles la boca y las encías una vez al día con una gasa mojada en agua, puede hacerse en la noche antes de acostarlos.
- A los dos años pueden empezar a utilizar un cepillo de dientes blando.
- Antes de que aprendan a escupir deben lavarse los dientes con pasta sin flúor, cuando aprendan se debe recurrir a las pastas dentales con flúor.
- Se deben evitar las comidas con mucha azúcar, preferir las frutas y verduras.
- Si comen algo dulce deben lavarse los dientes después.

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