Insatisfechos por el servicio de energía eléctrica que les presta Electricaribe, se mostraron los habitantes del barrio Villas de Aranjuez.
Las constantes variaciones en el voltaje, que han ocasionado el daño de algunos electrodomésticos; y los elevados costos de los recibos de este servicio, que amenazan con la interrupción si no son cancelados; son los problemas que, según varios moradores de las casas de interés social, padecen desde junio del año pasado.
José Torres Miranda, único aspirante a presidente de la Junta de Acción Comunal de Villas de Aranjuez, sector Bolívar, señaló que, en algunas casas, los recibos de luz ascienden a 300 mil pesos.
“Yo tengo un recibo de luz de 220 mil pesos en mi casa. Hemos tratado de traer aquí a la nueva gerente de Electricaribe para reunirnos y encontrar una solución, pero no ha sido posible (…) Nadie de la empresa ha venido a solucionar el problema, y ahora se presenta un señor que supuestamente va cortar el servicio. Ese es un problema grande porque aquí nadie se va a dejar cortar la luz”, explicó Torres.
Agregó que, además de no tener los recursos para pagar los costosos recibos, se abstienen de cancelarlos porque “si cancelas el recibo te viene más alto. A un vecino que vive en la esquina le llegó por 20 mil pesos, lo canceló y el siguiente recibo le llegó por 80 mil pesos. No se puede cancelar hasta que se solucione el problema”.
Según el líder comunal, el problema de facturación de la empresa de energía eléctrica es tan complejo que incluso “cuando personas nuevas llegaron a la urbanización encontraron recibos de luz, y nadie había consumido el servicio”.
FACTURAS ACUMULADASUn vocero de Electricaribe declaró que algunos habitantes de Villas de Aranjuez tienen una abultada deuda porque no pagan sus facturas desde finales del año pasado, de modo que se les corta el servicio y luego se les cobra la reconexión.
Precisó que el costo promedio mensual de los recibos de luz, en esa zona, es de 30 a 33 mil pesos, y agregó que con el fin de atender las inquietudes, solicitudes y sugerencias relacionadas con la prestación del servicio de energía, se llevará a cabo una jornada integral de atención y socialización para los clientes de esta urbanización.
En la jornada, cuya fecha será anunciada próximamente, se ofrecerán alternativas de negociación para el pago de deudas.
RODEADOS DE FANGOPor otro lado, Luis Alberto Martínez Soto, aspirante a fiscal de la JAC de ese sector, manifestó que unas 36 casas, del sector Bolívar, se mantienen rodeadas de fango o de aguas lluvias, durante la temporada invernal, y con maleza y mosquitos en el frente, durante todo el año.
Martínez dijo que el problema se presenta porque tras la construcción de las viviendas, las constructoras Barajas y Normandía dejaron frente a sus casas una vía de tierra desnivelada, que no está adecuada para resistir ni desaguar las lluvias, pues con pocas gotas se vuelve fango y con aguaceros inunda las terrazas.
“Queremos que la recuperen con zahorra en la vía, que la dejen firme y la rebajen al nivel de las casas (…) La zanja que tenemos a un lado (para desaguar) pasa llena de monte y le cae el fango de la vía, por eso ahí se mantiene una mosquitera que enfermó a cuatro niños con dengue. A las 6 de la tarde nadie puede estar en la terraza por la plaga de mosquitos”, precisó Martínez.
El Universal se contactó con un representante de la constructora Barajas, quien se comprometió a investigar la situación y manifestarse al respecto en los próximos días.

