Dentro del Galeón no todo es patrimonio, pero todo sí es bien colombiano

14 de diciembre de 2018 04:32 PM
Dentro del Galeón no todo es patrimonio, pero todo sí es bien colombiano
Galeón San José. COLPRENSA

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Unas declaraciones del ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, avivó nuevamente esta semana el debate sobre el Galeón San José, un tema polémico en el país por más de 30 años.

Todo inició el pasado miércoles tras dichas declaraciones, donde afirmó que Colombia y España habrían llegado a un principio de acuerdo para la exploración y rescate del Galeón San José, hundido en el siglo XVIII cerca de Cartagena de Indias y hallado en 2015.

De inmediato, Marta Lucía Ramírez, vicepresidenta de la República, se pronunció asegurando que nada ha cambiado. “Es una declaración del canciller español que responde al interés que ellos están expresando y que lo han reiterado muchas veces durante estos años, que España tiene interés en este Galeón. Aquí no se ha hablado de nada, de compartir, porque hay un patrimonio cultural, un patrimonio histórico que le interesa a toda la humanidad, le interesa a España”, afirmó la vicepresidenta.

También aclaró que el proceso de Asociación Público Privada (APP) para el rescate del Galeón San José no ha cambiado y que el gobierno comunicará oportunamente a la sociedad en el momento en que se tome una decisión frente al tema.

UN AÑO DE CONTROVERSIAS

Durante este año el tema del Galeón ha generado permanente polémica. En los primeros meses de 2018 la Procuraduría General de la Nación anunció una labor de vigilancia sobre las actuaciones que adelantaba el Gobierno Nacional para su rescate.

Todo esto luego de que el Consejo de Estado negara una acción popular que buscaba tumbar la resolución 354 de la Dirección General Marítima y Portuaria (Dimar) del 3 de junio de 1982, que le dio el carácter de denunciante del Galeón San José a la empresa Compañía Glocca Morra, que tiene como cesionaria a la Sea Search, lo que le dio derechos de exploración y de propiedad sobre los hallazgos del Galeón pero en las precisas coordenadas que entregó en su momento y no en otras, como al parecer ocurrió.

A finales de marzo el Gobierno Nacional publicó los pliegos de condiciones de la Asociación Público Privada (APP). Según los pliegos, este contrato de más de $197.000 millones incluye el rescate, la preservación y el aprovechamiento económico, así como el diseño, la construcción, operación y mantenimiento de la infraestructura pública asociada, la cual se compone de un laboratorio para conservar los materiales rescatados y un museo.

En mayo, quien era el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, por primera vez declaraba que su gobierno estaba dispuesto a aceptar la colaboración de España para recuperar y preservar el patrimonio arqueológico del galeón San José, siempre que dicha colaboración cumpla con las leyes de patrimonio colombianas.

Después de dos prórrogas, la licitación del Galeón San José cerraría el 15 de junio de 2018, pero las voces en contra de este proceso se hicieron escuchar, en especial algunos miembros de la academia, quienes solicitaron que se suspendiera el proceso licitatorio del Galeón San José, al considerar que hay falencias que se pasan por alto.

“Nosotros desde la Universidad Nacional reiteramos que en este proceso hay falencias graves y se debe suspender su licitación (...) Yo veo qué hay demasiada improvisación y precipitud en la búsqueda del Galeón”, dijo Antonio José Rengifo, profesor de la Universidad Nacional.

Con esta postura coincidió la profesora de la Universidad de Antioquia, Alba Nelly Gómez, quien opinó que “se debe suspender este proceso de licitación porque consideramos que va en contra de la protección de patrimonio”.

Además, reclamaron que no han sido invitados a participar del proceso de búsqueda del Galeón San José. “Nosotros desde la Universidad Nacional y muchas otras academias no estamos para dar una simple opinión, este tema no es de opiniones y no debemos ser tomados como simples opinadores. No nos invitaron a dar conceptos técnicos, nos dijeron que solo diéramos una opinión, aquí no vinimos a avalar ningún proyecto y no aceptaremos bajo ninguna circunstancia eso, exigimos nuestra participación en las decisiones que se deben tomar para proteger este patrimonio“, dijo Rengifo.

El 23 de junio el presidente de la República, Juan Manuel Santos, suspendió el proceso de adjudicación, al cumplirse la fecha de cierre y posible adjudicación de la Alianza Público Privada, pero el Tribunal aún no se pronunciaba sobre las medidas cautelares. Días después, la Sección Primera del Tribunal de Cundinamarca falló a favor del Estado colombiano la acción popular de un ciudadano instaurada contra el proceso del Galeón San José, con la que se buscaba medidas cautelares para suspender las acciones adelantadas por el Gobierno Nacional.

El Gobierno reactivó el proceso hasta el 10 de agosto, día que lo volvió a suspender para estudiar las propuestas. Ya con Iván Duque en la presidencia, en su reunión con el presidente de España, Pedro Sánchez, aseguraron que buscarían puntos en común para llegar a un acuerdo en el rescate.

TRAS EL GRAN TESORO DEL CARIBE

Tan sólo unas semanas después de que se conociera la noticia del hundimiento del Galeón San José, cerca de las costas de Cartagena de Indias en junio de 1708, partieron las primeras expediciones para intentar el rescate del gran tesoro del Caribe que era conducido desde las nuevas tierras de la corona hasta España, pero que terminó a 600 metros bajo el mar por una batalla naval durante la guerra de sucesión librada entre España e Inglaterra.

Durante 310 años la búsqueda ha continuado en distintos niveles, empezando por la propia España que se encontraba trasladando su gran tesoro, el cual llegó en un primer envío, mientras que la otra parte, al parecer, permanece en el fondo del mar en territorio marítimo colombiano.

Piratas del Caribe también lo han intentado por su cuenta, así como famosos cazadores de tesoros que han buscado, de manera clandestina, llegar hasta los restos de dicho galeón, el cual ha estado protegido gracias a la profundidad en la que se encuentra.

Desde los años ochenta se empezaron a realizar gestiones por parte de Colombia para su recuperación, lo cual terminó en un litigio que el Estado sostiene con la firma estadounidense Sea Search, hace más de 26 años, y al parecer continuará, pues dicha firma asegura que no solo el Gobierno colombiano incumplió el acuerdo con Sea Search de extraer los restos del galeón y dividirlos por partes iguales. Además, aseguran que fue un exempleado de ellos quien suministró el lugar donde se encuentra hundido el galeón.

En enero de 2015 se arrancó con la propuesta del originador con una investigación histórica donde se buscaron elementos para poder determinar dónde posiblemente se encontraba el Galeón San José. Se evaluó la propuesta y se solicitaron los conceptos respectivos. Se inició la etapa de la exploración para buscar el Galeón, con una primera fase en la cual no se encuentra y se amplía el área de exploración, hasta que el 27 de noviembre se hace el hallazgo.

En mayo de 2016 se vuelve al lugar con toda la tecnología para tener la información de cómo se encuentran los restos del Galeón.

Nunca, en la historia de la arqueología, se ha realizado una excavación como la que se propone hacer en el sitio donde se encuentran los restos del Galeón San José. Si bien, industrias como la petrolera han avanzado en la posibilidad de perforación y extracción a grandes profundidades, jamás se ha realizado un trabajo de ciencia y tecnología en el campo de la arqueología a más de 600 metros bajo el mar.

CLAVES PARA ENTENDER LA POLÉMICA DEL RESCATE

- Lo que dicta la ley: Colombia cuenta con la Ley de Protección de Patrimonio Sumergido (Ley 1675 de 2013). Según declaraciones de Mariana Garcés cuando era Ministra de Cultura, “tomamos todos los fallos de las Altas Cortes donde habían posiciones sobre el Patrimonio Cultural Sumergido, donde se dice que ‘no todo lo hundido es patrimonio cultural’ y es ahí donde se enfoca el debate, sobre si se deben disponer de bienes que se encuentren en cualquier hundimiento para remunerar unas posibles acciones del originador, quien sería el encargado de todo el proceso de extracción”.

Según dicta dicha ley, quedó establecido que sí era posible respetando unos criterios y le delega esa función al Consejo Nacional de Patrimonio.

- Millonarios costos: El presupuesto del Ministerio de Cultura para el 2019, según Ministerio de Hacienda, podría ser de 65 mil millones de pesos, mientras que el proyecto de rescate, con la protección arqueológica, estaría cerca de los 197 mil millones de pesos, más o menos de 70 millones de dólares, pero la cifra varía según la tasa de cambio.

- Así funciona una APP: El proponente privado es quien pone todos los recursos y asume todos los riesgos de la operación. Debe ingresar el dinero en una Fiducia y no se realiza por contratación directa, ellos hacen una propuesta y el Estado empieza a controvertir esas propuestas en torno a la remuneración, sobre los riegos, con una negociación en la que intervienen Hacienda, Planeación Nacional, Ministerio de Cultura, la Comisión de Antigüedades Náufragas y el Consejo de Ministros.

Una vez el Estado está de acuerdo con las condiciones, esa propuesta se convierte en pliegos para hacerlos públicos para que cualquier persona o institución que tenga las condiciones para presentarse lo haga, mejorando la propuesta que está en los pliegos.

- ¿Qué es y qué no es patrimonio?: De todo lo que se recupere, el único que tiene la facultad para decir qué es Patrimonio Cultural y qué no es, el Consejo Nacional de Patrimonio. En el hipotético caso que se recuperen 100 objetos y el Consejo dice que 70 son Patrimonio Cultural de la Nación, estos no se tendrán en cuenta, para nada, en la remuneración que recibirá el originador.

En el caso de los posibles lingotes de oro, se dejará una muestra representativa para el museo, que el originador debe crear. El originador tiene derecho a que se le remunere, pero en ningún caso, según la Ley, puede ser superior al 50 por ciento de lo declarado como no patrimoniales.

- ¿Y la Convención de la Unesco?: Colombia no está suscrito en la Convención de la Unesco de Patrimonio Cultural Sumergido, a la cual han concurrido muy pocos Estados, en su mayoría quienes tienen intereses por haber sido poseedores de embarcaciones que naufragaron en distintas partes del mundo.

Según la exministra de Cultura, Mariana Garcés, “No somos suscriptores por cosas que no compartimos. La primera, el criterio de abanderamiento, donde sostienen que en cualquier lugar donde usted encuentre una embarcación de bandera de otro país, esta es de propiedad del país de la bandera. Para nosotros, lo que encontremos en nuestras aguas es nuestro”.

También dicta que es mejor dejar en sitio todo lo que se encuentra. “Lo extraño es que España, a pesar de ser suscriptor de la Convención, no cumple ese criterio, porque ellos extraen objetos de sus naufragios sin cumplir los estándares de extracción de este tipo de elementos. Creemos que nuestra Ley es más proteccionista que lo dictado por la Convención, porque incluimos una fase de divulgación, de poner en valor para las sociedades el patrimonio encontrado, no sin antes realizar un registro único”.

DATOS PARA TENER EN CUENTA

En el Caribe, donde Colombia cuenta con 600 mil metros cuadrados, por las corrientes y las formas de navegabilidad, desde siglos atrás, las aguas territoriales colombianas han sido epicentro constante del paso de embarcaciones desde distintas partes para el aprovechamiento de sus corrientes. De ahí, que se estime que hay al menos mil naufragios de la época de la Colonia.

Adicionalmente, está el universo prehispánico, que desde el año mil antes de Cristo se sabe que había una navegación por el Pacífico, por lo que se debe hacer un inventario de este tipo de bienes allí. Los costos de lograr estos hallazgos implican una inversión muy importante, por lo que se crean mecanismos para ello, entre ellos, reconociendo que dentro de esos bienes no todo es Patrimonio Cultural pero sí bien colombiano.

Según cálculos del Instituto Colombiano de Historia y Antropología (Icanh), el proceso de extracción se puede realizar en cerca de seis meses, con un costo de operación de 200 mil dólares diarios, por lo cual se trabajaría 24 horas al día con tres equipos de trabajo. Se estima que la operación total, hasta la entrega del laboratorio y del museo, será de tres años.

Los expertos aseguran que la estructura de la nave será imposible de recuperar, seguramente algunas partes para que hagan parte del nuevo museo.

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