Tras la revelación los acuerdos parciales a los que han llegado las Farc y el Gobierno Nacional en el proceso de paz, causó bastante curiosidad entre los ciudadanos el hecho de que se publicaran borradores y no documentos finales.
Esto ocurre por varias razones, siendo la primera de ellas que, desde el momento en que se definió la agenda para la negociación, se estableció que “nada está acordado, hasta que todo esté acordado”.
A esto se suma el hecho de que durante la discusión normal de cada uno de los puntos, hubo temas en los que, ya sea por la radicalidad de las posiciones de cada parte o porque el tema tiene relación con algo que se discutirá en el futuro, no se logró un acuerdo y por eso se decidió postergar la discusión específica del mismo.
A medida que esto ha venido pasando, las delegaciones han informado al respecto, pero no habían informado específicamente qué puntos se habían quedado sin discutir. Desde el pasado miércoles, se han publicado cuáles son los desacuerdos específicos en los dos primeros puntos de la agenda.
Se espera que este viernes, estén publicados cuáles han sido los desacuerdos en el cuarto punto de la agenda, el tercero que se acordó, sobre el tema de las drogras ilícitas.
DESACUERDOS EN POLÍTICA DE DESARROLLO AGRARIO
Uno de los temas que se guardaron para discutir en el futuro habla sobre el trato que se daría a los latifundios (grandes extensiones de tierra no productivas) que estuvieran en poder de compañías privadas o personas particulares.
También quedó pendiente la discusión sobre la entrega de territorio para explotación minera o energética a multinacionales extrajeras. En este tema las Farc son bastante radicales en que debe ser frenado completamente, mientras el Gobierno sostiene que esto trae grandes beneficios al país.
Otro tema en que la diferencia entre las dos partes también es bastante radical es el que plantea la posibilidad de “revisar y renegociar los Tratados de Libre Comercio”, puesto que el Gobierno ya comprometió su palabra a nivel internacional e igual insiste en los beneficios que estos traerían, mientras que las Farc siempre se han opuesto a ellos.
A pesar de esto hubo algunos temas pendientes que no generan tanta diferencia entre las partes, pero deben ser discutidos en forma detallada y son los relacionados con la financiación de la política de Desarrollo Rural y Agrario Integral, la cuantificación del Fondo de Tierras para reparar a las víctimas y la regulación de la explotación del territorio para la generación de agro combustibles.
DESACUERDOS PARTICIPACIÓN POLÍTICA
Sobre este punto de la agenda quedaron varios desacuerdos, especialmente los relacionados con reformas políticas y judiciales que las Farc están planteando y que el Gobierno no se ve muy proclive a aceptar, puesto que implicarían varias reformas a la Constitución Política de 1991. Entre estas se incluye modificar el equilibrio de poderes, incluyendo cosas como la elección popular del Procurador, el Fiscal, el Contralor General, así como del Defensor del Pueblo.
Otro punto de desacuerdo es en el que las Farc piden que se proscriba el tratamiento militar a la movilizaciones y protestas sociales, lo que incluye el desmantelamiento del Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía Nacional.
Tampoco se ha podido acordar una forma de participación directa de la ciudadanía en la definición de políticas de interés nacional, tales como las relaciones exteriores, la seguridad y defensa nacional o la administración de justicia. Sin embargo, tomando en cuenta que la Constitución de 1991 define a Colombia como “una democracia participativa”, es posible que no sea tan difícil llegar a un acuerdo sobre el tema.
En cuanto a la democratización del espacio radioeléctrico, que impida la monopolización de los medios masivos de comunicación, aún no se ha discutido el tema, puesto que el Gobierno no ve muy positivo ponerle límites a la industria de los medios de comunicación e información.
