Madre de senadora discrimina a personas en condición de discapacidad

15 de enero de 2014 12:26 PM

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Un nuevo escándalo sacude este miércoles al partido político Mira, tras conocerse un video en el que María Luisa Piraquive, madre de la senadora por ese movimiento Alexandra Moreno Piraquive, descalifica a las personas en condición de discapacidad, de las que dice no pueden ser pastores.

En la cinta, que está rodando por las redes sociales y se convirtió en tendencia, María Luisa Piraquive dice que por razones de “conciencia”, las personas que tienen algún tipo de discapacidad “no pueden subir al púlpito” como sí ocurre en otros países. (Ver video: María Luisa Piraquive discrimina a personas en condición de discapacidad)

Incluso, ‘amenaza’ a estas personas que llegaren a entablar demandas contra su iglesia cristiana - la ‘Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional’, asociada al partido Mira-, pues advierte que quien lo haga “será castigado por Dios”.

En el video, se aprecia a la madre de la senadora hablar al lado del también senador por el Mira Carlos Alberto Baena, quien guarda silencio.

Lo paradójico es que el partido Mira fue uno de los promotores de la Ley Antidiscriminación que, precisamente, busca evitar el maltrato a las personas con algún tipo de discapacidad física o mental.

Hasta el momento, ningún miembro del Partido Mira se ha pronunciado sobre el polémico video.

La siguiente es la transcripción de las palabras pronunciadas por la señora María Luisa Piraquive, madre de la senadora Alexandra Moreno Piraquive:

TRANSCRIPCIÓN 

“La condición física de estas personas que se van a seleccionar para subirse a un pulpito, entonces usted…hay gente que llega a la Iglesia sin un ojo, otros llegan si un brazo, otros llegan sin una pierna, bueno con algún defecto físico, ¿no? Y ustedes no pueden nombrar a esa persona como un predicador que se suba a un púlpito, por causa de la consciencia eso queda mal”, señaló.

Y continuó: “Pero sucede que en la Iglesia depronto había un hermano muy consagrado, muy usado por el Señor, y Dios lo usaba tanto pero infortunadamente sufrió un accidente y ahí perdió un brazo o algún miembro de su cuerpo. Bueno, entonces este hermano ya no se puede subir al púlpito a predicar, no porque su alma y su corazón no estén con Dios, sino por causa de la consciencia. Cuando decimos causa de la consciencia es el ‘qué dirá’ de la gente, porque la gente va viniendo, va viniendo a la Iglesia y se van a angustiar o a asombrarse si van a ver el predicador sin un brazo. Pues a ellos no les va a agradar mucho…la gente dirá ‘pero qué es esto, y eso no me gusta, esa Iglesia, entonces mejor no vengo’. Eso se llama la consciencia. Otros dirían ‘por causa de la estética no le ponemos allá en el púlpito’”. 

Más adelante agrega: “Sucede que en otros países las leyes obligan a que el predicador sea un minusválido, un discapacitado, eso es permitido, y obligan a que el discapacitado esté allá, en el púlpito predicando, o la persona que le falta un brazo o lo que sea, eso es por ley allá, en otros países. Pero yo pienso que esos países deberían también respetar nuestro reglamento de la Iglesia, y yo pienso que eso sucede porque el mismo discapacitado va y pone una demanda y le dice al Gobierno: ‘en esta Iglesia, de la cual yo me congreso, en esta Iglesia no me dejan pasar en el púlpito a predicar porque me falta un brazo’. Entonces coloca una demanda y el Gobierno viene y dice: ‘Ustedes tienen que permitir que él pase al púlpito a predicar’. Pero en nuestra Iglesia no sucede, ¿por qué? Porque nuestra Iglesia es dirigida por Dios, es dirigida por el mismo Espíritu del Señor, entonces el Espíritu Santo es el que ordena a cada uno estar en el púlpito predicando; entonces el minusválido, el que perdió un brazo o lo que sea, él sabe que él ya no puede pasar al púlpito, entonces él ya no puede ir a ponernos una demanda porque él sabe que sería ridículo que nos ponga una demanda, y lo podría hacer pero al final ¿qué sucede?: Dios lo castiga, Dios le pone la mano y le dice ¿‘tú por qué haces eso, si yo no te he mandado a que hagas eso’? Entonces Dios lo castiga y lo saca”. 

Y concluye: “Pero eso es algo que a mi no me preocupa, allá en el país donde estoy viviendo está esa ley, pero nosotros nunca vamos a tener ese problema por causa de que es el Espíritu Santo el que está dirigiendo la Iglesia y el mismo Espíritu Santo fue el que nos enseñó que por causa de la consciencia el predicador que está allá, en el púlpito, debe ser una persona que tenga todos sus miembros. Es eso”.
 

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